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¿Por qué celebramos cada 23 de mayo el Día Nacional del Cine?

Un 23 de mayo de 1909 se estrenó en el teatro Ateneo "La Revolución de Mayo", de Mario Gallo, considerada como la primera película argentina argumental.

Cinematografía argentina

Todos los 23 de mayo Argentina celebra el Día Nacional del Cine. Pero ¿cuál es el origen de esta efemérides y por qué es importante celebrar y defender la cinematografía nacional?

La celebración encuentra su génesis el 23 de mayo de 1909, con el estreno de “La Revolución de Mayo”, del cineasta italiano Mario Gallo, considerada la primera película argumental argentina. La proyección de la película ocurrió en el Teatro Ateneo de la ciudad de Buenos Aires.

Gallo, un inmigrante oriundo de Barletta, Italia, llegó a Argentina motivado por las experiencias cinematográficas francesas. En 1895 los hermanos Lumière marcaron un antes y un después al presentar en sociedad su última creación: el cinematógrafo. Así, en un bar de la ciudad de París tuvo lugar la proyección de “La sortie des ouvriers des usines Lumière à Lyon Monplaisir”, traducida literalmente del francés como “Salida de los obreros de la fábrica Lumière en Lyon Monplaisir“. Este episodio es catalogado por los historiadores como “el nacimiento del cine“.

Pero es probable que la verdadera fuerza de influencia de Gallo haya sido Alice Guy Blaché, la mujer que se convirtió en la primera cineasta de la historia. Aunque su legado ha sido sistemáticamente ignorado y minimizado, y la historia ha reconocido abiertamente a Georges Méliès como el primer pionero del cine de ficción, la obra de Blanché es inmensa y de gran relevancia para estudiar los antecedentes de la “dirección cinematográfica“. Lo cierto es que, años antes del estreno de “Viaje a la Luna” (1902) una de las obras cumbre de Méliès, Blanché ya había experimentado con recursos similares: dirección de actores, escenografías, libreto, rudimentarios recursos de montaje, entre otros. Desde 1896, Alice Guy realizó una serie de cortometrajes, entre ellos, su obra más reconocible, “El hada de los Repollos”.

Estrenada en 1896, “El hada de los Repollos” es un cortometraje de un minuto de duración, que representa una versión libre de una antigua leyenda francesa. El dato histórico es que, como tal, esta obra es la primera en la historia del cine en inaugurar el uso de “efectos visuales” en imágenes en movimiento.

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La experiencia argentina

La llegada de Mario Gallo a Argentina sin dudas dejó su impacto en la historia del cine nacional. Para la creación del film “La Revolución de Mayo”, Gallo utilizó los recursos e influencias del cine francés de la época, el film d´art. Los trabajos previos de Gallo mantenían similitudes con las cintas mundanas de los hermanos Lumière: cortometrajes filmado en plazas y paseos de Buenos Aires (1907), y posteriormente El fusilamiento de Dorrego (1908) y Camila O’Gorman (1910).

La película “La Revolución de Mayo” estuvo protagonizada por el actor uruguayo Eliseo Gutiérrez, César Fiaschi y el propio director. Los focos del guion se centran en “las revueltas administrativas, la primera reunión de cabecillas en casa del comerciante Rodríguez, la distribución de las cintas distintivas de la revolución en la ciudad, y la proclamación de un nuevo gobierno liderado por Saavedra, presidente de la Nueva Junta”. La película se toma diversas licencias narrativas, como por ejemplo, contar con la presencia del personaje del General José de San Martín.

El film fue rodado en formato de 35mm, en 1955 se transfirió a una copia de 16mm y en 2009 fue restaurado por Cinecolor Argentina, para ser reestrenado en el 65° Congreso de la Federación Internacional de Archivos de Films (FIAF).

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Legado y posteridad

Posterior al estreno de la icónica película de Gallo, la cinematografía silenciosa argentina tuvo un marcado crecimiento, expandiéndose hasta alcanzar aproximadamente doscientas películas. Sin embargo, la falta de políticas de preservación y restauración, gran parte de ese caudal de obras se han perdido para siempre. Argentina continúa siendo uno de los pocos países del mundo en no contar con una cinemateca nacional, una entidad enfocada en el rescate de la memoria audiovisual de un país. A pesar de las constantes luchas llevadas adelante por el sector, no se ha logrado concientizar a la población acerca de la importancia de conservar y preservar el legado cinematográfico argentino.

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