Una de las sobrevivientes de la tragedia del Arroyo Leyes habló con SOL 91.5 al cumplirse 49 años del siniestro.

(Para escuchar el audio desde el celular apretá en “listen in browser o escuchar en el navegador”)

Tragedia del Arroyo Leyes

El 20 de noviembre de 1970 quedará marcado a fuego en la historia de los santafesinos. Ese día, un colectivo que se dirigía desde la ciudad de Santa Fe a San Javier cayó a las aguas del Arroyo Leyes. En el accidente perdieron la vida 55 personas y sólo seis pudieron sobrevivir.

Leer Más: Se cumplen 49 años de la tragedia de Arroyo Leyes

Una de las afortunadas de ese día fue Alicia Poncelas, quién tenía sólo un año al momento de la tragedia. En medio de la dramática situación, la beba fue rescatada por Joaquín “Tata” Escobar, un pescador de la zona que se acercó al lugar a ayudar en lo que pudiera.

Yo tenía un año y no recuerdo nada. Me contaron que yo iba con mis padres y mis dos hermanitos (de 3 y 5 años). Cuando el micro se empieza a hundir, mi mamá logra abrir una ventanilla y me deja en las aguas del río. Yo pude flotar gracias a la bombachita de goma que se usaba en ese momento”, explicó la mujer, radicada en Buenos Aires desde hace décadas, en diálogo con Uno en la Radio.

Alicia señala que ese 20 de noviembre tuvo dos ‘ángeles de la guarda’: “El Tata me tomó en sus brazos, y el ingeniero Occhi me hizo reanimación porque estaba ahogada. Fueron los dos ángeles de la guarda que me salvaron y llevo conmigo”.

La mujer, que hoy  tiene 50 años, no tuvo la oportunidad de conocer al ingeniero Occhi ya que el hombre falleció en 1986. Sin embargo, sí logró reencontrarse con el ‘Tata’ Escobar en 2007 y, aunque el pescador murió en 2015, las familias siguen manteniendo un vínculo.

Mi encuentro con el Tata fue un antes y un después. Siempre esperaba que vaya para quedarme. Y cuando vuelvo a Arroyo Leyes, a visitar a Amparo (viuda del Tata), siento paz. Es muy especial, inexplicable”, cerró.

Alicia Beatriz Poncela tenía tan sólo un año en el momento de la tragedia del Arroyo Leyes | Foto: Gentileza Uno Santa Fe