La nueva escala fue difundida ayer por el Gobierno, con un incremento a octubre del mínimo no imponible de 28,28%. Desde diciembre de 2015 hasta hoy, 745.845 mil trabajadores más abonan este impuesto

Impuestos a las ganancias

A partir del año que viene, un trabajador soltero que gane más de $38.301,85 netos y los casados con dos hijos que perciban $50,667,76 deberán pagar el Impuesto a las Ganancias.

La nueva escala fue difundida por el Ministerio de Producción y Trabajo, que informó que los salarios formales medidos a través del índice RIPTE, acumularon a octubre un incremento interanual del 28,29%.

Ese indicador se utiliza para actualizar una vez por año el mínimo no imponible y las deducciones del impuesto a las Ganancias del año siguiente.

Este año hubo una fuerte pérdida salarial -en promedio 20 puntos respecto de la suba de precios estimada en 48% – lo que incrementó el peso de este impuesto en el poder adquisitivo de los sueldos.

En diciembre del 2016, se cambió el sistema y se comenzó a aplicar el RIPTE, que no es otra cosa que un cociente entre la cantidad total de remuneraciones del sector registrado de la economía y la cantidad de trabajadores. El RIPTE tiene como defecto que no todos los salarios crecen año a año del mismo modo, de manera que aquellos que obtienen incrementos por encima de lo que evoluciona el indicador caen en la misma trampa de que una parte se le termine llevando el Estado.

Por el contrario, quien recibe un aumento por debajo de la marca, puede resultar beneficiado. Aun así, existe otro problema, para algunos de los trabajadores que están entre las escalas intermedias. Ocurre que pueden recibir una mejora salarial por debajo del 45% de inflación, con lo cual se perdería poder de compra, que lo haga pasar a una escala superior del impuesto. Por ejemplo, pasar del 15% al 22% de alícuota. De ese modo estaría tributando tan solo por ganancias nominales.

Fuente: El Día/SOL 91.5