El Senado provincial junto a entidades trabajará en una ley contra la discriminación y los discursos de odio
La Mesa del Diálogo Santafesino dio un nuevo paso en su trabajo por la convivencia democrática y el respeto a la diversidad al presentar en la Legislatura provincial un documento que propone declarar a Santa Fe como una provincia libre de discriminación y de discursos de odio.
La iniciativa fue presentada durante una jornada realizada en el hall del Palacio Legislativo bajo el lema “Por el respeto, la convivencia y la paz en la pluralidad”, con la participación de autoridades políticas, universitarias, religiosas y representantes de distintas organizaciones de la sociedad civil.
Uno de los anuncios más relevantes de la jornada fue el compromiso asumido por el presidente provisional del Senado, Felipe Michlig, de impulsar un proyecto de ley que recoja los principios planteados por la Mesa del Diálogo Santafesino. Incluso, el legislador adelantó que ya trabaja en un borrador de la iniciativa y que buscará sumar el acompañamiento de representantes de distintos bloques políticos.
El pedido formal fue realizado por el rector de la Universidad Católica de Santa Fe y presidente pro témpore de la Mesa del Diálogo Santafesino, Eugenio Martín de Palma, quien advirtió sobre el impacto que tienen las expresiones de odio y violencia en la vida democrática.

“La violencia no se expresa únicamente en agresiones físicas o hechos visibles. También se manifiesta en palabras, imágenes, gestos y formas de comunicación que desacreditan, ofenden o deshumanizan a personas y comunidades”, sostuvo el rector.
En el documento entregado a las autoridades legislativas, la Mesa expresó su preocupación por el crecimiento de los discursos de odio y por las distintas formas de discriminación que afectan la convivencia social.
“Los discursos de odio producen daño no solo sobre quienes son directamente destinatarios de ellos, sino también sobre el conjunto de la comunidad, erosionando el reconocimiento mutuo, debilitando la confianza social y afectando el tejido democrático que hace posible la vida común”, señalaron.
Desde la entidad remarcaron que la paz social no implica la ausencia de diferencias, sino la capacidad de resolverlas mediante el diálogo y el respeto mutuo. En ese sentido, rechazaron cualquier manifestación que promueva la exclusión, el desprecio o la violencia hacia personas o comunidades por motivos religiosos, culturales, sociales o de cualquier otra índole.
Además, instaron a las autoridades provinciales a fortalecer las políticas destinadas a prevenir hechos discriminatorios, investigar los actos de violencia y garantizar el pleno respeto de los derechos fundamentales.
La actividad contó con la presencia de la rectora de la Universidad Nacional del Litoral, Laura Tarabella; el rector de la Universidad Tecnológica Nacional Regional Santa Fe, Alejandro Tóffolo; el intendente de la ciudad de Santa Fe, Juan Pablo Poletti; el senador Julio Garibaldi; el diputado José Corral; la defensora general Estrella Moreno y representantes de diversas instituciones religiosas, académicas y comunitarias.
El diálogo interreligioso como eje
La jornada incluyó además un panel dedicado a analizar la vigencia de la encíclica Nostra Aetate, uno de los documentos más trascendentes surgidos del Concilio Vaticano II y considerado un hito en el acercamiento de la Iglesia Católica a otras religiones.
Participaron del debate el sacerdote Nicolás Houriet, Sebastián Vainstein en representación de la DAIA, el pastor Walter Altare por el Consejo de Pastores Evangélicos y Marwan Sawar Gill por la Comunidad Musulmana Ahmadí.
Durante las exposiciones se destacó que el documento, promulgado por el papa Pablo VI, promueve el respeto, el diálogo y la fraternidad entre las distintas creencias religiosas, principios que fueron vinculados con la necesidad de construir sociedades más inclusivas y tolerantes.
Para la Mesa del Diálogo Santafesino, la construcción de una sociedad democrática exige no solo sancionar la violencia cuando ocurre, sino también fomentar de manera permanente valores como el respeto, la empatía, la escucha y el reconocimiento de la dignidad de todas las personas.
Con la presentación del documento y el compromiso político asumido en la Legislatura, comenzó a tomar forma una iniciativa que busca convertir esos principios en una política pública concreta para la provincia de Santa Fe.

