Cocaína oculta en Roldán
La Delegación Regional NEA de la Procuraduría de Narcocriminalidad (PROCUNAR), encabezada por el fiscal federal Matías Scilabra, impulsó la investigación penal preparatoria contra un nuevo acusado señalado como integrante de la organización narcocriminal transnacional investigada por el ingreso al país de cargamentos de cocaína transportados en avionetas procedentes de Bolivia que aterrizaban en pistas clandestinas ubicadas en zonas rurales de la provincia de Santa Fe.
Se trata de Flavio Gabriel B., de 41 años, quien fue arrestado la semana pasada en una vivienda de la localidad de Roldán. Durante el procedimiento, los investigadores secuestraron 58,8 kilogramos de clorhidrato de cocaína distribuidos en 55 paquetes, que estaban enterrados en dos pozos dentro del patio de la propiedad.
De acuerdo con la pesquisa, el acusado integraba la estructura liderada por los hermanos Santiago y Juan Cruz B., detenidos e imputados el mes pasado junto a otros tres sospechosos por el tráfico internacional de estupefacientes relacionado con el cargamento de 321 kilogramos de cocaína trasladado en una avioneta que aterrizó el 12 de mayo pasado en un campo de la localidad de Villa Eloísa.
La imputación fue presentada el jueves pasado durante una audiencia de formalización realizada en los tribunales federales de Rosario ante el juez federal de Garantías Eduardo Rodrígues Da Cruz. Participaron además el fiscal coadyuvante Santiago Alberdi y el auxiliar fiscal Santiago Iglesias. A solicitud de la fiscalía y con el acuerdo de la defensa, el magistrado ordenó la prisión preventiva del imputado por el plazo de un año, hasta el 12 de mayo de 2027.
Las acusaciones
Al detallar los cargos, el fiscal Alberdi afirmó que Flavio Gabriel B. desempeñó un rol importante en las tareas logísticas necesarias para concretar el ingreso y posterior traslado de los estupefacientes.
Según la evidencia reunida, el día en que la aeronave aterrizó en Villa Eloísa se encontraba cerca del predio a bordo de una camioneta Ford EcoSport, junto a otros vehículos que esperaban la llegada de la droga para su recepción, almacenamiento y posterior distribución. La operación fue frustrada por la intervención de las fuerzas de seguridad.
La fiscalía también le atribuyó participación en otro episodio bajo investigación, ocurrido el 11 de noviembre de 2025, cuando se detectó el aterrizaje de una avioneta Cessna en una pista clandestina de Arequito y posteriormente se encontraron 62 kilogramos de cocaína.
Para el Ministerio Público Fiscal, tanto el imputado como los hermanos B. participaron en las tareas previas y simultáneas relacionadas con “la selección y señalización de los lugares de aterrizaje, la disposición de vehículos y la recepción de los cargamentos, en el marco de un plan común previamente acordado, con una división funcional de tareas”.
Sobre esa base, la fiscalía le imputó los delitos de contrabando de importación de estupefacientes destinados a su comercialización dentro o fuera del territorio nacional, agravado por la utilización de medios de transporte aéreo, vuelos ilegales y pistas clandestinas de aterrizaje, y por la intervención de tres o más personas, en carácter de coautor, respecto de dos hechos en concurso real.
De manera subsidiaria, también se le atribuyó el delito de tráfico ilícito de estupefacientes en la modalidad de transporte, agravado por la participación organizada de tres o más personas. A ello se sumó la acusación por tenencia de estupefacientes con fines de comercialización en relación con la droga secuestrada durante su detención.
La investigación y las pruebas
Durante la audiencia, el auxiliar fiscal Iglesias repasó el origen de la investigación y las distintas medidas probatorias realizadas desde noviembre de 2025, a partir del hallazgo de la avioneta utilizada en la maniobra investigada en Arequito.
Entre los elementos incorporados al expediente destacó la información obtenida tras el análisis forense de un teléfono celular iPhone secuestrado durante aquella pesquisa, lo que permitió reconstruir el funcionamiento de la organización y establecer vínculos con los hermanos B.
En relación con Flavio Gabriel B., la fiscalía señaló que tareas de vigilancia, el análisis de cámaras de seguridad, registros oficiales e informes de telefonía celular permitieron ubicarlo conduciendo una Ford EcoSport de su propiedad, junto al Volkswagen Gol manejado por Juan Cruz B., en la zona rural de Villa Eloísa donde el 12 de mayo aterrizó la avioneta cargada con 321 kilogramos de cocaína.
Los investigadores también reconstruyeron el recorrido realizado por la camioneta Ford EcoSport y detectaron coincidencias entre los registros de geolocalización de su línea telefónica y el trayecto efectuado hasta el lugar donde se concretó la maniobra.
Como otro elemento de prueba, la fiscalía indicó que, tras la fuga de los involucrados, el Volkswagen Gol utilizado por uno de los principales acusados fue hallado abandonado frente al domicilio del imputado. Asimismo, se incorporaron registros de redes sociales que muestran su vínculo con Santiago B. a través de Instagram.
Respecto del hecho investigado en Arequito, los representantes del MPF destacaron que los registros telefónicos ubicaron al acusado en la zona durante el aterrizaje de la aeronave. Además, diversas imágenes permitieron identificar su vehículo circulando por la intersección de la Ruta Provincial N°92 y Jujuy junto a otra camioneta vinculada con la maniobra. También señalaron que la cocaína secuestrada en el domicilio de Roldán presenta características compatibles con parte del cargamento ingresado al país mediante el vuelo detectado en Villa Eloísa.

