Denuncian ecocidio en Santiago del Estero
Organizaciones no gubernamentales enfocadas en la protección del medio ambiente documentaron la pérdida de más de 250 animales pertenecientes a más de cuarenta especies de fauna, algunas de ellas en peligro de extinción, en una construcción cuestionada desde octubre.
Desde mediados de octubre del año pasado hasta mediados de marzo pasado, un estudio realizado por biólogos en el Canal de la Patria, ubicado en Santiago del Estero, evidencia la muerte de más de 250 animales pertenecientes a más de cuarenta especies de vida silvestre. Sin embargo, estimaciones más realistas indican que miles de individuos pueden haber fallecido durante ese periodo debido a la falta de acción por parte de las autoridades tras las primeras alertas en esa fecha.

Ahora denominado por los activistas ambientales como el “canal de la muerte”, se trata de una vía de 200 kilómetros pavimentada, paralela a un canal de tierra histórico, que transporta agua desde Santos Lugares hasta Amamá, Quimilí y Tintina desde su inauguración en 2023.
Mientras los cuerpos de los animales siguen acumulándose en el canal, las autoridades de la provincia de Santiago del Estero continúan ofreciendo las mismas explicaciones que dieron después de que, poco antes de las elecciones nacionales el año pasado, se difundieran imágenes impactantes de osos hormigueros y otras especies tratando de mantenerse a flote en una de las compuertas de hierro del canal recién inaugurado.
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Desde que se desató la controversia debido a las primeras imágenes de los osos captadas por residentes locales hasta el martes, cuando volvieron a circular imágenes de animales flotando en el agua en las redes sociales, el gobierno provincial ha sido incapaz de encontrar una solución, a pesar de afirmar en todos los medios que ningún animal más moriría mientras se buscara una solución definitiva.
Esta vez, fueron biólogos del Centro para el Estudio y Conservación de las Aves Rapaces de Argentina (Cecara), becarios doctorales e investigadores del Conicet, quienes, mientras estudiaban al águila coronada (Buteogallus coronatus), llegaron a la zona afectada. Al presenciar lo que ocurría, decidieron hacer pública la situación y alertar a otras organizaciones civiles, como Azara, Aves Argentinas, Vida Silvestre y la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN). Además, de este trabajo surgieron imágenes que documentan el drama que se está viviendo en la región.

