El entrenador colombiano habló sobre el Sabalero y admitió que en Argentina se siente más respetado y reconocido que en Colombia.

La palabra autorizada de Francisco Maturana sobre Colón y el sentido de pertenencia e identidad

Francisco “Pacho” Maturana, entrenador colombiano que dirigió a Colón en 2004 y uno de los grandes técnicos de nombre que ha pasado por la institución rojinegra, dialogó con La Nación en una extensa entrevista que dejó varios títulos y conocimientos interesantes.

El periodista del sitio le consulta por qué tuvo un paso fugaz por el Sabalero y en Gimnasia, Maturana contesta con una repregunta: “Es muy interesante. Yo siempre que salí de mi casa, lo hice con la intención de que iba a ganar. Le consulto, ¿cuántas veces fue campeón Colón?”, y el entrevistador contesta nunca.

Bueno, ahí fui yo. ¿Cuántas veces fue campeón Gimnasia?”, vuelve a preguntar Pacho y el periodista otra vez dice nunca. “Yo fui a dos sitios donde nunca se podía ser campeón. Y fui un técnico más en no conseguirlo. Yo dirigí al Al Hilal saudita, donde fue campeón el Pelado Díaz. Me decían que era el Real Madrid de Asia. Fui y obtuve dos títulos en un equipo que ganó mucho. En la selección de Costa Rica estuve nueve meses. ¿Qué había ganado hasta entonces? La Copa UNCAF, pues yo también la gané. A uno siempre lo recuerdan por lo que gana”, contestó de manera directa.

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Maturana admitió que en la Argentina se sintió más reconocido y respetado que en Colombia: “Llego a la Argentina y los muchachos de migraciones me brincan. Voy a Santa Fe y la gente me recuerda bien, los carros paran para saludarme; todavía me escribe gente de Santa Fe. No solo es ganar, sino la forma cómo quisimos ganar. Priorizamos el sentido de pertenencia y la identidad de la gente de Santa Fe”.

En Gimnasia, si hubiese fracasado, no seguiría en contacto con el Topo Sanguinetti y el dirigente Horacio Darrás (en Colón). Si voy a La Plata puedo mirar a todos con la frente en alto y nadie me va a señalar. Es abrazo por acá, abrazo por allá. Solo tengo palabras de gratitud. Me hicieron sentir fuerte y siento que quedé en deuda por todo lo que me dieron. Mi paso por el fútbol argentino lo veo como algo que me fortaleció a muerte”, concluyó el DT de 71 años.

Fuente: La Nación