Dirigentes políticos de diferentes partidos señalaron que el sistema de boleta sábana es arcaico. Sostienen que con un método distinto habría un cómputo de votos más rápido y se evitaría el robo de las papeletas. El oficialismo lo justificó en 2011 pero hoy nadie salió a defenderlo.

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Un reclamo se hizo unánime en la oposición durante el transcurso de las elecciones primarias, abiertas, simultaneas y obligatorias (PASO) del día de hoy: la obsolescencia del sistema de votación vigente a nivel nacional.

El líder del PRO fue uno de los primeros en la jornada electoral en expresar su descontento con el sistema de votación.  Mauricio Macri denunció que estaban “intentando robar las boletas en cada lugar” y que se trataba de una costumbre que se mantenía “por culpa de un sistema arcaico” de votación.

Margarita Stolbizer realizó una de las críticas más duras : “Esperamos un debate serio sobre como modificar este sistema que no resiste más. No hay posibilidad de que no se discuta un mecanismo de votación diferente para las próximas elecciones”, sostuvo al emitir su voto.

Por su parte, el precandidato presidencial José Manuel De la Sota estimó que “todo se resolvería con el voto electrónico”, apuntando al robo de boletas  y la falta de fiscales de mesa.

Pero no sólo aquellos que se postulaban a presidentes manifestaron su desacuerdo con el sistema.  Antonio Bonfatti,  gobernador de la provincia, cuestionó el uso de boleta sábana en estas primarias al sostener que, de esta manera, “volvemos al pasado”. Por su parte, el exvicepresidente  Julio Cobos  enfatizó: “Tenemos que terminar con la boleta sábana. Nos ahorraríamos plata, desdoblamiento, porque con la boleta única se acaba el tema de los fiscales”.

En las elecciones de 2011, el Frente Para la Victoria (FVP) defendió la boleta clásica, con el argumento de que ya era algo habitual, de que el cambio podría confundir al electorado y hasta se mencionó la importancia de los distintos colores en  en las papeletas para facilitar la tarea del  ciudadano en el cuarto oscuro.

Sin embargo, en el oficialismo nadie levantó la voz para argumentar a favor del sistema tradicional en la jornada de hoy. Por el contrario,varios dirigentes kirchneristas se mostraron contentos con otros sistemas de votación.

Este fue el caso del gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey. En las elecciones salteñas  de principios de año se instrumentó el sistema de votación electrónica. Hoy, tras emitir su voto, se sinceró: “Debo ser honesto, me gusta más el sistema de boleta electrónica”.

Otro caso fue el de la gobernadora de Catamarca, Lucía Corpacci, quien busca su reelección por el kirchnerismo.  “Las boletas son muy grandes y espero que, para octubre, nos autoricen boletas más chicas para evitar que se reiteren los inconvenientes de ahora”, reconoció.