La autopsia además evidenció que el joven presentaba un fuerte golpe en la mandíbula.

La víctima Fernando Báez Sosa

Según las pericias de los médicos forenses Fernando Báez Sosa, el joven asesinado por una patato de rugbiers en Villa Gesell, fue un traumatismo severo de cráneo, un golpe muy fuerte en la cabeza que le provocó un sangrado interno y la muerte inmediata.

El joven proveniente de Capital Federal, además, presenta un fuerte golpe en la mandíbula.

Los acusados

El único que declaro en la causa fue el último detenido Pablo Ventura, mientras que los 10 rugbiers detenidos se negaron a declarar.

Los primeros 10 detenidos señalan a Ventura como culpable de la muerte de Fernando Báez Sosa. La familia de Ventura asegura que al momento del crimen se encontraba en Zárate.

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El fiscal de la causa Walter Mercuri habló este domingo con los medios e informó  que el joven fallecido recibió una golpiza en la que participaron entre tres y cuatro personas. “Estarían identificados. Se ven en los videos quiénes son los que le pegan en la cabeza”, afirmó. Además, aseguró que tiene pruebas que confirman que los 11 detenidos “participaron de la gresca”, aunque aclaró que no todos le pegaron al joven fallecido.

Hay que dividir. Yo a algunos les imputo la coautoría, que son los que golpearon en la cabeza a Fernando, que se ven en todos los videos. Esos serían coautores. Uno de ellos es el que le aplica la patada que, según la autopsia, es la patada mortal. Después hay partícipes, porque el resto estuvo acompañándolo y también participaron de la pelea pero con los amigos de Fernando”, amplió Mercuri. El fiscal tomó como agravante “la circunstancia de que cuando la víctima se encontraba indefensa, inconsciente, en el piso, continuaron pegándole en la cabeza”, por lo que el delito en este tipo de casos tiene “una pena de reclusión perpetua”. “La víctima no se podía defender”, agregó.

Fuente: Infobae