El papa Francisco respondió a dudas de cara a la Asamblea General del Sínodo de los Obispos
El Papa Francisco respondió ante las dudas de cinco cardenales respecto a algunos de los temas a tratar en la Asamblea General del Sínodo de los Obispos, que habían expresado su preocupación por cuestiones relacionadas a la bendición de las uniones entre personas del mismo sexo, entre otros temas.
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En una misiva pública, el Pontífice indicó respecto a este tema que, si bien considera que sólo la unión indisoluble de un hombre y una mujer abierta a engendrar hijos puede llamarse matrimonio, y la Iglesia evita “cualquier tipo de rito o sacramental que pueda contradecir esta convicción”, no se debe perder la “caridad pastoral”.
“En el trato con las personas no hay que perder la caridad pastoral, que debe atravesar todas nuestras decisiones y actitudes. La defensa de la verdad objetiva no es la única expresión de esa caridad, que también está hecha de amabilidad, de paciencia, de compresión, de ternura, de aliento. Por consiguiente, no podemos constituirnos en jueces que sólo niegan, rechazan, excluyen” indicó Francisco.
En el mismo sentido, añadió: “Por ello la prudencia pastoral debe discernir adecuadamente si hay formas de bendición, solicitadas por una o por varias personas, que no transmitan una concepción equivocada del matrimonio. Porque cuando se pide una bendición se está expresando un pedido de auxilio a Dios, un ruego para poder vivir mejor, una confianza en un Padre que puede ayudarnos a vivir mejor”.
Y cerró: “Por otra parte, si bien hay situaciones que desde el punto de vista objetivo no son moralmente aceptables, la misma caridad pastoral nos exige no tratar sin más de ‘pecadores’ a otras personas cuya culpabilidad o responsabilidad pueden estar atenuadas por diversos factores que influyen en la imputabilidad subjetiva”.
Además, en la asamblea abordaran temas relacionados a la sinodalidad como dimensión constitutiva de la Iglesia, la ordenación sacerdotal de la mujer y el arrepentimiento como condición necesaria para la absolución sacramental.

