Nuevo golpe al microtráfico y récord de demoliciones
El Gobierno de Santa Fe supervisó este jueves el derribo de un nuevo punto de venta de drogas en la ciudad de Rosario. Con este procedimiento, la provincia alcanzó los 125 inmuebles vinculados al narcomenudeo inactivados desde la sanción de la Ley de Microtráfico en diciembre de 2023.
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El operativo principal se llevó a cabo en un domicilio ubicado en calle Castellanos al 2600. Allí trabajaron funcionarios del Ministerio de Justicia y Seguridad junto a fiscales del Ministerio Público de la Acusación (MPA).
En simultáneo, las fuerzas de seguridad ejecutaron otras dos intervenciones en la ciudad de Esperanza. Estas acciones forman parte de la estrategia coordinada por la gestión del gobernador Maximiliano Pullaro para combatir la venta minorista de estupefacientes.
El secretario de Seguridad Pública, Omar Pereira, destacó el trabajo articulado entre los vecinos, la Justicia y la Policía de Santa Fe. “Estos derribos son la consolidación de un procedimiento que comienza con la denuncia de los vecinos”, afirmó el funcionario.
El rol clave de las denuncias anónimas al 911
“No hablamos únicamente de puntos de venta de drogas, hablamos de lugares asociados a la violencia, las balaceras, los homicidios y la degradación social de los barrios”, agregó Pereira sobre el impacto de estas políticas en el territorio.
El operativo concretado en calle Castellanos representó el derribo número 71 en la ciudad de Rosario y el número 80 en todo ese departamento del sur provincial.
Por su parte, el fiscal César Cabrera explicó que la investigación se inició gracias a la información recopilada por la Unidad Especializada en Microtráfico. Estos datos se nutren en gran medida de las llamadas realizadas de forma anónima al 911.
Estructuras precarias y detenidos por venta de drogas
“Se cruzan datos, se verifica la actividad ilícita y posteriormente se realizan los procedimientos para detener a quienes desarrollan la venta minorista de estupefacientes”, detalló Cabrera sobre el accionar de la Justicia.
En el lugar funcionaba una estructura precaria para la comercialización, mientras que la vivienda demolida se utilizaba para el acopio y resguardo de la sustancia. Durante el allanamiento, los efectivos secuestraron dosis de cocaína y marihuana.
Finalmente, el fiscal confirmó que fueron detenidas cuatro personas vinculadas al funcionamiento del búnker. Aclaró que los apresados ocupaban los niveles más bajos de la organización y que se investiga a qué estructura criminal mayor respondían.

