Microorganismos que actúan como pequeños albañiles
Dos investigadoras argentinas pertenecientes a la UTN Santa Fe y a la Universidad Nacional de Córdoba lograron desarrollar una innovadora formulación biotecnológica. Utilizando bacterias no patógenas, crearon un material capaz de sellar fisuras de hormigón de hasta cuatro milímetros en apenas una semana.
Este gran avance científico permitió la creación de CALFIX, la primera empresa de base biotecnológica de la UTN en conjunto con el Conicet y la UNC. El proyecto funciona bajo el formato de start-up y recibió financiamiento del fondo de capital GRIDX para su desarrollo.
La doctora Anabela Guilarducci, docente e investigadora de la institución santafesina, explicó el funcionamiento del material. “La propiedad que tiene este microrganismo detectado es que produce calcita, un material parecido a la cal, que se va depositando en la fisura y hace el relleno“, detalló.
Tecnología duradera y resistente a los cambios de temperatura
El trabajo de investigación determinó que estos microorganismos logran sobrevivir en un ambiente hostil como el hormigón. “Como la cal es similar al hormigón en su estructura el sellado es muy duradero“, remarcó la científica santafesina sobre la eficacia del nuevo sellador biológico.
La formulación está pensada para aplicarse en estructuras ya existentes, aunque también buscan incorporarla como aditivo en elaboraciones nuevas. La principal ventaja frente a las opciones poliméricas del mercado es que este desarrollo no se fisura ante las variaciones de temperatura.
El origen del proyecto tuvo lugar en el Centro de Investigación y Desarrollo para la Construcción y la Vivienda (CECOVI) de Santa Fe. Por su parte, la doctora Gabriela Paraje fue la encargada de establecer el microorganismo adecuado en los laboratorios de Córdoba.
Reconocimiento internacional y viaje a Estados Unidos
Actualmente, la patente del desarrollo se encuentra en trámite y será compartida entre las universidades involucradas y el Conicet. El equipo de trabajo busca pasar de la escala de laboratorio a una escala piloto para producir en mayores volúmenes y lograr la comercialización.
Gracias a los asombrosos resultados obtenidos, la empresa CALFIX fue seleccionada por el prestigioso Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT). Participarán del reconocido programa acelerador de empresas conocido globalmente como The Engine.
En los próximos días, las investigadoras viajarán a Estados Unidos para formar parte del programa BLUEPRINT. El principal objetivo de esta capacitación intensiva de ocho semanas es convertir a los científicos en directores ejecutivos y potenciar sus modelos de negocios.

