Reclamo de choferes de Uber y DiDi en Santa Fe
Este viernes por la mañana, choferes de Uber y DiDi se concentraron en las letras corpóreas de la Costanera de Santa Fe para reclamar el cese de lo que calificaron como una “persecución” por parte del municipio. Según explicaron, los operativos derivaron en multas que rondan el millón y medio de pesos y el traslado de vehículos al corralón.
“Hoy estamos siendo corridos hasta abajo de la cama por los inspectores municipales, llevándose los autos con multas realmente millonarias. Estamos hablando de 1.400.000, 1.500.000 cada multa. Y es el sustento de más de 200 familias en Santa Fe que trabajan con la aplicación”, sostuvo uno de los referentes durante la protesta.
Los conductores aseguraron que no se niegan a formalizar su situación, pero pidieron tiempo y diálogo con las autoridades. “Queremos habilitarnos, no seguir en la ilegalidad. Presentamos una nota con un proyecto de ordenanza para que lo analice el gobernador Maximiliano Pullaro y lo entregamos al municipio. Pedimos sentarnos en una mesa de negociación”, remarcaron.
“Exigencias imposibles de cumplir”
Uno de los cuestionamientos más fuertes fue hacia la condición que exige la Municipalidad: que las plataformas cuenten con una sede física en la ciudad. “Eso no ocurre en ningún lugar del mundo. Uber y DiDi no funcionan de esa manera. Es una exigencia imposible de cumplir”, señalaron.
Además, denunciaron procedimientos irregulares en los operativos de control. “En la zona norte se llevaron autos con camionetas sin identificación. Te cruzan adelante y llaman a la grúa. Eso es ilegal: los inspectores deben estar debidamente identificados”, advirtieron.
Según los manifestantes, alrededor del 80% de los choferes depende exclusivamente de estas aplicaciones como principal ingreso. “Queremos que nos escuchen, que nos den una oportunidad de regularizar nuestra situación. No podemos seguir trabajando con miedo a que nos secuestren los autos”, concluyeron.

