Según diversos estudios los videojuegos pueden trasmitir mensajes de forma potente y provocar respuestas emocionales e incrementar la motivación para actuar e involucrarse.

Imagen ilustrativa

Uno de los grandes problemas de los ecologistas es que no logran trasmitir la urgencia ambiental del planeta,  a pesar de los informes científicos y las continuas advertencias en los medios de comunicación, el cambio climático sigue siendo ignorado por muchos, por lo que cada vez más científicos y activistas se plantean si no habrá que buscar nuevas formas para comunicarse con el público.

Este mes se publicó en la revista científica Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America, también conocida por sus siglas PNAS una reflexión acerca de la validez de los videojuegos para lograr concientizar sobre el medioambiente.

Diferentes estudios, entre ellos dos sobre los juegos que desarrolló el ecologista y académico Josh Lawyer, junto a otros académicos  a través de la plataforma Earthgames, destacan que este tipo de medio puede transmitir conceptos complejos, provocar respuestas emocionales e incrementar la motivación para actuar.

Uno de los grandes problemas para aplicar medidas políticas es priorizar las necesidades más inmediatas frente a las consecuencias futuras, pero quizá imaginarnos en escenarios críticos donde las consecuencias ambientales ya se hicieron más visibles despierte nuestro sentido de urgencia.

Los videojuegos son medios de comunicación, que al igual que la televisión o la prensa, generan mensajes”, explica la investigadora Tania Ouariachi, que ha publicado varios estudios sobre videojuegos y medio ambiente, pero los distingue de los otros “pero a diferencia de los medios de comunicación tradicionales los videojuegos implican una comunicación más interactiva y de inmersión: el jugador tiene la libertad de elegir sus propios escenarios y secuencias narrativas, interviniendo así en su contenido”.

Cada vez hay más videojuegos que abordan el cambio climático. En el último año han aparecido títulos como ECO y Civilization VI: Gathering Storm, y organizaciones como la BBC, la NASA o National Geographic han desarrollado sus propias variantes como parte de sus campañas de información sobre el medio ambiente.
La temática resulta muy variada. En EarthGames, por ejemplo, hay juegos en los que uno debe enfrentarse a cuestiones tan acuciantes como prepararse para una sequía, confrontar la acidificación de los océanos o ayudar a un personaje que aparece en nuestros móviles indefensos ante alguna catástrofe climática.

Limitaciones

Sin embargo, como Ouariachi, también destaca que los  videojuegos también tienen sus limitaciones. “En algunos casos, falta la rigurosidad científica, se crea confusión al combinar diversas problemáticas ambientales en un mismo juego y predomina la competición en vez de la colaboración”. Finalmente, apunta, hasta ahora muchos no han conseguido ser tan atractivos como los videojuegos.

Fuente: PNAS/Noticias ambientales