Las manchas de petróleo se encontraron a lo largo de unos 2.000 kilómetros de costa atlántica.

Los especialistas califican a la situación que vive un sector de Brasil como tragedia ambiental. Cerca de 130 playas del nordeste se encuentran con manchas de petróleo cuya procedencia aún se desconoce.

Es un volumen [de crudo]no constante. Si se tratase de un barco que naufragó seguiría saliendo petróleo. Parece que algo fue lanzado criminalmente” al mar, dijo ayer el presidente Jair Bolsonaro junto al ministro de Medio Ambiente, Ricardo Salles, en un breve encuentro con periodistas en Brasilia sobre la investigación en curso.

El lunes, el mandatario afirmó que las autoridades identificaron “un país que puede ser el del origen del petróleo” que se esparce por unas 132 playas, en nueve estados del nordeste, pero ayer evitó dar detalles sobre sobre el presunto responsable.

No puedo acusar a un país. Si resulta que no es ese país, no quiero crear problemas con otros países”, afirmó a los periodistas que le consultaron si el petróleo procedería de Venezuela. El diario Folha de Sao Paulo citó un reporte confidencial de Petrobras que señala a ese país como posible origen.

Salles, que viajó el lunes a la zona afectada, afirmó que la prioridad del gobierno es “reaccionar rápido para retirar lo que está en el suelo y profundizar la investigación para descubrir el origen” de las manchas, que comenzaron a reportarse desde el 2 de septiembre.

Alerta sobre impacto ambiental

Las manchas de petróleo se encontraron a lo largo de unos 2.000 kilómetros de costa atlántica, golpeando a una empobrecida región con las playas más exuberantes de Brasil y que vive principalmente del turismo.

El proyecto Tamar, especializado en la protección de tortugas marinas, aseguró que enfrenta “la peor tragedia ambiental” desde que comenzó a funcionar en 1980. La semana pasada los directivos de Tamar anunciaron la suspensión de la liberación de tortugas bebé en las costas debido a la contaminación petrolera.

El sábado, Bolsonaro pidió acelerar las investigaciones sobre el caso y dio dos días para que los órganos competentes le aportaran “los datos recogidos y las medidas adoptadas hasta el momento”. La Policía Federal, en tanto, abrió una investigación por posible “crimen ambiental”.

Fuente: MDZ Online.