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Eugenia, mamá de Agustina, habló por Más Vale Tarde Que Nunca – SOL 91.5

Eugenia es madre de la chica de 22 años que bebió soda cáustica que, por causas que se intentan esclarecer, se encontraba en el trago que la joven había solicitado para beber.   

El hecho ocurrió el sábado en un local comercial ubicado en calle 4 de Enero 3.393, casi esquina Obispo Gelabert. Allí funciona un bar bajo la denominación de “Barcelona”.

Según Eugenia, la situación de salud de su hija es estable, pero no está fuera de peligro, porque la soda cáustica sigue actuando. “Ella dice que cuando pidió la caipirinha, la probó y se quemaba por dentro y no podía respirar. La llevaron al Cullen y allí la trataron muy bien. Tiene lesiones que pueden ser irreversibles en el esófago, la faringe y el estómago”.  

Según los médicos, la joven perjudicada se salvó porque se negó a tomar agua. Pudo darse cuenta de que se trataba de un ácido dañino porque es estudiante de 4° año de Ingeniería Química. La chica tuvo la capacidad de mantener la calma y reconocer que si tomaba agua, sería peor porque la soda cáustica reaccionaría.  “En el bar le pedían que tome agua, pero iba a ser peor porque la soda cáustica iba a reaccionar” dijo la madre. 

Los propietarios del bar se acercaron para pedir disculpas. El hospital José María Cullen fue quien denunció a los dueños del bar. 

Por su parte, la Secretaría de Control, avalada por la Ley Provincial Nº 2756, en su artículo 21 inc. c) y la Ordenanza Nº 11.829, consideró oportuno y conveniente “disponer la clausura preventiva del local Barcelona, hasta tanto se cuente con elementos suficientes que le permitan tener certeza respecto a que las condiciones de seguridad y salubridad del lugar se encuentran de conformidad a las normas reglamentarias”. El bar quedó clausurado.