Ponen a la venta los activos de SanCor tras decretar la quiebra
El Juzgado Civil y Comercial de Rafaela, a cargo del juez Marcelo Gelcich, decretó la quiebra de SanCor Cooperativas Unidas Limitada el 22 de abril de 2026. La drástica decisión se tomó tras el fracaso del concurso preventivo iniciado en 2025, debido a la inviabilidad estructural y financiera de la empresa.
Tras la confirmación de la quiebra, la Justicia de la provincia de Santa Fe aprobó este viernes el pliego de bases y condiciones para avanzar con la venta de los activos. El objetivo prioritario del proceso es preservar el valor de la empresa en marcha y resguardar las fuentes de trabajo.
El procedimiento de enajenación forzada se estructuró en siete lotes diferentes. Seis de ellos corresponden a las unidades productivas ubicadas en Sunchales, San Guillermo, Gálvez, La Carlota, Devoto y Balnearia, mientras que el séptimo agrupa a las emblemáticas marcas de la cooperativa.
Venta de fábricas y marcas en dólares
El valor base para la oferta conjunta de la totalidad de los activos fue fijado judicialmente en 52.100.000 dólares. El lote de marcas y activos intangibles, que incluye firmas reconocidas como Mendicrim y Quesabores, sale a licitación con una base de 24.700.000 dólares.
Las ofertas para adquirir la compañía deberán presentarse en sobre cerrado y el pago del precio se realizará de forma íntegra en dólares estadounidenses. Los interesados tendrán un plazo máximo de 20 días corridos desde la adjudicación para transferir los fondos a una cuenta judicial.
La Sindicatura, representada por el contador Ignacio Pacheco Huber, dejó constancia de que los trabajadores no conformaron una cooperativa para intentar adquirir las plantas. Por este motivo, el proceso continuará bajo la modalidad de licitación con base.
El incendio en la planta de Sunchales
El proceso de liquidación sufrió un grave contratiempo el 7 de junio de 2026, cuando se registró un incendio en la planta principal de Sunchales. El siniestro afectó directamente el sector de elaboración y fraccionado de leches larga vida, considerado el núcleo operativo de mayor valor residual del complejo.
Tras una inspección presencial en el lugar, las autoridades judiciales aplicaron una reducción del 20% sobre el valor base estipulado para esta fábrica. De esta manera, el precio inicial de las instalaciones afectadas quedó establecido en 2.400.000 dólares, sujeto a los resultados de las pericias policiales en curso.

