Presunto abuso en escuela de Santo Tomé: una madre confesó que dejó de mandar a su hijo
A una semana de la denuncia de abuso contra un alumno que paralizó a la comunidad educativa de la escuela N° 140 Profesor Marcelino Martínez de Santo Tomé, una madre que tiene a su hijo cursando allí confesó en Sol Play que desde que ocurrió el hecho, no envía al niño a clases.
“Es un poco preocupante lo que ha pasado. Hace una semana estamos preocupados, con miedo, los niños están con miedo”, expresó la mujer a este medio. Y contó: “Nos preguntan cuándo van a poder ir a la escuela y una le pregunta a ellos si quieren ir y la respuesta es ‘no, tengo miedo’. Hace una semana que mi hijo no va a la escuela”.
En ese sentido, afirmó que son varios los padres que decidieron dejar de enviar a sus hijos a clases, a la espera de que se esclarezca la situación. Sin embargo, desde el Ministerio de Educación informaron a este medio que se definió que los menores acusados dejen de ir a la escuela y se le acerquen las tareas a su hogar en tanto avanza la investigación. De la misma manera, aseguraron que la presunta víctima del hecho denunciado también se reincorporó a la escuela.
Desde que trascendió la denuncia por abuso sexual, en la que la madre de un alumno de siete años apuntó a dos niños de 12, los padres de la institución se manifestaron en dos ocasiones frente al establecimiento. En paralelo, el Ministerio de Educación de Santa Fe tomó cartas en el asunto, así como el MPA.
Nuevo protocolo en la escuela
Desde la escuela, también tomaron medidas. En una reunión que se realizó el martes, los directivos informaron a los padres que habrá cambios en la forma en que se llevan adelante las clases para maximizar el control sobre los alumnos y evitar cualquier tipo de percance.
Puntualmente, la mujer explicó a este medio que, entre otras novedades, “la maestra va a estar presente con ellos –los alumnos- en cualquier hora escolar. No los van a dejar en ningún momento solos. También se nos explicó que si algún niño en horas de clases quería ir al baño, se iba a interrumpir la clase y se iba a llevar a todo el grupo al baño, para que aprovechen todos los niños que quisieran ir”.
Mientras tanto, la investigación penal sigue su curso, así como la tarea del área de Educación, teniendo en cuenta la complejidad del caso, en el que tanto la presunta víctima como los supuestos victimarios son menores de edad.

