Vecinos del Club Centenario se movilizaron para evitar el cierre del predio
Vecinos e integrantes del Club Social y Deportivo Centenario realizaron una manifestación este miércoles por la tarde en la intersección de las calles Raúl Tacca y Colón. La protesta fue en defensa del club, ante el temor de que las obras que se realizan en el predio del CARD (Centro de Alto Rendimiento Deportivo) con motivo de los Juegos Suramericanos 2026 provoquen su desalojo y, en consecuencia, el cierre de la institución.
Según señalaron, existe un proyecto para construir un microestadio en ese terreno, pero no se contempló la permanencia del club ni de su cancha de fútbol. También expresaron que desde el Gobierno les ofrecieron trasladarse a otro espacio, algo que consideran inviable por el rol social que cumple la institución en el barrio.
“El club hoy saca a los chicos de la droga, les da contención, pertenencia, un lugar. No se trata de una cancha solamente, es mucho más que eso”, explicó una de las vecinas presentes. Y agregó: “Nosotros queremos una parte de este sitio, pero no por capricho. Acá vienen los nenes solos, salen de la escuela y corren para acá. Las mamás se van a estudiar, los papás a trabajar, y el hermano mayor los trae. Es una necesidad real del barrio”.

La mujer también relató que se enteraron del proyecto a través de los medios de comunicación y no por un canal institucional: “Hace cinco años que estamos acá. Siempre supimos que podía haber un proyecto, pero nos dijeron que llegado el momento iban a dialogar con nosotros. Nadie vino a hablarnos. Esto era un yuyal, lo levantamos de la nada y ahora es un lugar hermoso. No pedimos todo, solo un pequeño espacio para seguir funcionando”.
Gestiones sin definiciones
Por otro lado, comentó que mantuvieron reuniones con autoridades provinciales, quienes prometieron extender el plazo de uso del lugar. Sin embargo, en paralelo comenzaron los trabajos: “Hoy nos desayunamos que ya estaban los palos en el medio de la cancha. El club los sacó y se los devolvió a los del obrador. Entendemos que ellos solo cumplen órdenes, pero así no se puede”.
Además, desde el municipio les ofrecieron un nuevo lugar en el cartódromo, detrás de Silsa, propuesta que fue rechazada por los vecinos. “Es una movilización enorme para nosotros. Este es un club de barrio, donde los chicos vienen solos, donde el pibe en vez de estar en la esquina, está acá. Le están sacando ese derecho”, señaló.

