El padrastro también abusaba de la menor. Los tres fueron detenidos.

Permitían que el dueño de la casa abusara de su hija a cambio de no pagar el alquiler.

La madre y el padrastro de una menor la usaban como moneda de cambio en un macabro pacto que entablaron con el dueño de la casa en la que vivían en la localidad de Bernal para obtener un beneficio económico: permitían que el propietario de la vivienda violara a la menor de 15 años cuantas veces quisiera a cambio de no pagar el alquiler.

La adolescente fue rescatada los últimos días por efectivos de Quilmes después de una denuncia hecha por una de sus tías y detuvo a los abusadores, todos de nacionalidad paraguaya.

La otra pata del “acuerdo” de abuso y violación es Juan Bautista Rotela Domínguez, un hombre de 46 años y el dueño de la casa que alquilaba la familia.

La mamá, Ramona Perla (37), que trabajó en una empresa de limpieza hasta 2016, está acusada ahora de promoción y facilitación de la prostitución. Fuentes cercanas a la investigación dijeron que la mujer, bajo amenazas y golpes, le entregaba a su hija a Rotela Domínguez para que mantuvieran relaciones sexuales y así vivir gratis.

En el caso intervino el fiscal Alejandro Ruggeri, titular de la UFI 8 de Quilmes (especializada en delitos sexuales). Por lo pronto, la menor ya declaró en cámara Gesell y hoy está al cuidado de personal de Protección a la Niñez de la localidad de Florencio Varela, lejos de sus victimarios.

Fuente: Infobae.