Unión 4 – 0 Gimnasia (M): el comentario final de Enrique Cruz en Sol Play
Unión firmó una de sus mejores producciones futbolísticas desde el regreso de Leonardo Madelón y aplastó 4 a 0 a Gimnasia de Mendoza en el estadio 15 de Abril, por la fecha 3 del Torneo Apertura. En una noche calurosa santafesina, el Tatengue conjugó las tres G del fútbol: ganó, gustó y goleó, con goles de Rafael Profini, Luciano Paredes en contra, Marcelo Estigarribia de penal y Diego Armando Díaz.
El partido comenzó a resolverse casi desde el vestuario. Apenas iban tres minutos cuando Unión ejecutó una jugada preparada tras un córner y Profini apareció para abrir el marcador. No fue un gol más. Fue, como analizó Enrique Cruz en Sol Play, “el inicio del camino, el rumbo de una victoria holgada, justa y futbolísticamente muy meritoria”.
Ese primer impacto no solo marcó el resultado, sino también el tono del partido. Unión se adueñó del trámite con autoridad, precisión y una intensidad que Gimnasia de Mendoza nunca pudo igualar. Profini fue uno de los puntos altos, acompañado por un sólido Mauro Pittón, un Ludueña criterioso, buenos pasajes de Palacios, la regularidad de Del Blanco y una clara mejoría de Estigarribia. “Unión no tuvo fisuras y gobernó el partido de principio a fin”, remarcó Cruz en su análisis.
A los 26 minutos llegó una jugada clave que terminó de inclinar la balanza. Saavedra fue expulsado tras una dura infracción sobre Palacios, sancionada luego de la intervención del VAR. “Un VAR que antes no había actuado en una infracción muy clara a Estigarribia, un penal que no vio Arasa ni quienes estaban en el VAR”, señaló Cruz, marcando la contradicción arbitral. Con Unión ganando 1-0, Gimnasia se quedó con diez y el escenario se volvió aún más favorable para el Tatengue.
Ese Gimnasia de Mendoza, tibio, lento y a destiempo tanto desde lo futbolístico como desde lo físico, nunca logró reaccionar. Y sobre el cierre del primer tiempo llegó un golpe casi de nocaut: una jugada desafortunada terminó en gol en contra de Luciano Paredes y el 2-0 parcial dejó al equipo mendocino golpeado, con dos cambios realizados y un jugador menos.
El segundo tiempo fue un trámite. “No le veía ni uña de guitarrero a Gimnasia para emparejar el partido”, dijo Cruz durante la transmisión. La diferencia futbolística, táctica, estratégica y física era notoria. Unión manejó los tiempos, administró la ventaja y empezó a mover el banco.
Madelón apostó por los ingresos de Álvarez, Misael Aguirre, Grella, Diego Díaz y Colazo. Y justo cuando Diego Díaz estaba por ingresar, llegó otro momento decisivo: un penal innecesario cometido sobre Del Blanco. Estigarribia tomó la responsabilidad y convirtió el 3-0 en la última pelota que tocó antes de dejar la cancha.
Allí apareció una imagen que graficó perfectamente la noche rojiblanca. “Como en las carreras de largo aliento, cuando se pasa el testimonio”, comparó Cruz. Estigarribia le cedió su lugar a Diego Díaz y el equipo mantuvo la voracidad. Unión daba la sensación de que, si aceleraba, podía convertir el cuarto. Y así fue.
Un centro preciso de Álvarez desde la derecha encontró la aparición de Diego Díaz, que prácticamente en su primera intervención de cabeza mandó la pelota a la red para sellar el 4-0 definitivo.
Unión cerró una noche perfecta. “El mejor partido de local desde que volvió Madelón”, definió el propio entrenador tras el encuentro. Y los números, el juego y las sensaciones lo avalan: Unión ganó, goleó y gustó. Una actuación completa, contundente y esperanzadora para lo que viene.

