Juan Pablo Gallego, un abogado querellante, afirmó que el sacerdote solicitó la domiciliaria por un problema respiratorio. Desde el entorno de la familia del cura salieron a desmentirlo.

La defensa del padre Grassi había pedido el beneficio de la domiciliaria
El padre Julio César Grassi es otro de los presos que pidió obtener el beneficio de la prisión domiciliaria por temor al contagio del coronavirus, todo dentro del marco de la polémica decisión del juez Violini.
Juan Pablo Gallego es el abogado de una de las víctimas, afirmó que la defensa de Grassi pidió la domiciliaria por una supuesta afección respiratoria y ante el temor del caso positivo de coronavirus de un guardiacárcel de la Unidad Penitenciaria N° 21 de Campana.
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Si bien Gallegos sostiene que este pedido existe, desde el entorno de Grassi salieron a desmentirlo. La familia publicó un comunicado en el que dicen que “el padre Julio César Grassi nunca pidió la prisión domiciliaria, ni él ni sus abogados“.
Grassi fue condenado a 15 años de prisión por abuso sexual y corrupción de menores cuando tenía su fundación Felices los niños. Aún le quedan 11 años de prisión y se encamina hacia un tercer juicio oral por desviación de donaciones que iban para la fundación hacia la cárcel, a cambio de beneficios.
Fuente: Infobae

