La SIDE incluyó a ambientalistas en su plan de inteligencia
El Plan de Inteligencia Nacional 2025 (PIN) establece que organizaciones ambientalistas, pueblos indígenas, científicos y organismos internacionales que promueven la agenda climática pueden ser objeto de vigilancia por parte de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE).
Según consta en el documento, la SIDE se propone “identificar, reunir y analizar información” sobre actores que, desde espacios ambientalistas, incidan en la toma de decisiones o dificulten proyectos vinculados a la exploración y explotación de recursos naturales estratégicos. También incluye a quienes se opongan a este tipo de iniciativas en nombre de la defensa de patrimonios culturales o sagrados para comunidades locales.
Entre los sectores señalados por el plan aparecen la energía, la petroquímica, la producción agropecuaria y minerales clave como el cobre, el aluminio y el acero. Se presta especial atención a recursos asociados a la transición energética y a las políticas que promuevan economías de bajo carbono, además de fenómenos climáticos como sequías u olas de calor que puedan impactar en la producción o en la vida cotidiana.
En el Gobierno, otra versión
El monitoreo se extiende a la evolución de las políticas internacionales sobre Cambio Climático, especialmente aquellas que promuevan restricciones a la explotación de recursos naturales por parte de Estados. Se destaca la intención de vigilar los posicionamientos de organismos globales que podrían condicionar decisiones soberanas en materia ambiental o productiva.
Desde el Gobierno se intentó minimizar el contenido del documento, aunque recientemente se publicó una investigación con fragmentos que confirman estos objetivos. El miércoles pasado, el secretario de Inteligencia de Estado Sergio Neiffert se presentó ante la Comisión Bicameral de Fiscalización de Organismos de Inteligencia y negó que se realicen tareas de espionaje contra actores de la sociedad civil.
Sin embargo, el encuentro derivó en el inicio de una revisión del Plan para adecuarlo a las observaciones realizadas por legisladores. Mientras tanto, en el Congreso comenzó una investigación paralela por la filtración del contenido del PIN, aunque aún no hubo precisiones sobre sus resultados ni sobre cambios concretos en la política de inteligencia.

