Cuenta regresiva para el inicio de la construcción
El secretario de Proyectos Especiales de la provincia de Santa Fe, José León Garibay, confirmó que este viernes se firmará el contrato de obra para la construcción del nuevo puente Santa Fe-Santo Tomé.
Con este paso, el proyecto avanza en su proceso administrativo tras la adjudicación realizada por Vialidad, luego de que la comisión evaluadora destacó la mejor oferta económica presentada.
Una vez firmado el contrato, la empresa adjudicataria dispondrá de 30 días para instalar su equipo y presentar su esquema de trabajo. Se prevé que a mediados de marzo se firme el acta de inicio de obra, momento en el que se detallarán las intervenciones tanto en el río Salado como en las áreas urbanas de ambas ciudades.
Impacto en el tránsito
Garibay, en diálogo con LT10, señaló que “la obra no generará inconvenientes en la circulación dentro de la ciudad de Santa Fe, ya que la traza del nuevo puente estará ubicada hacia el norte y no afectará el tránsito habitual“. Sin embargo, explicó que “podrían implementarse cambios temporales en algunos sectores para la conexión con la nueva estructura“.
“En Santo Tomé, en cambio, podrían presentarse complicaciones en la zona de calle Mitre, mientras que en la avenida 7 de Marzo se prevén modificaciones parciales con control del flujo vehicular. Además, no se descarta que en algún momento durante los próximos dos años que dure la construcción, se deba restringir de manera puntual la circulación por el puente actual, aunque la obra en sí no contempla intervenciones sobre esta estructura”, subrayó Garibay.

Características del nuevo puente Santa Fe-Santo Tomé
El proyecto contempla tres sectores principales:
– Cabeceras y obras complementarias en Santa Fe y Santo Tomé.
– Un puente principal de 1.300 metros de longitud sobre el río Salado.
– Reconfiguración del tránsito en la cabecera de Santo Tomé.
En cuanto al uso de las estructuras, el puente existente quedará destinado al ingreso a Santo Tomé, con dos carriles de circulación. Por su parte, el nuevo puente permitirá el tránsito hacia Santa Fe, también con dos carriles.
Modificaciones en las cabeceras
En Santa Fe, se demolerá el pavimento deteriorado y se construirán dos nuevas calzadas de 9,30 metros de ancho, con carriles de 3,65 metros y banquinas de 2 metros. Además, se incorporarán iluminación, bicisendas y áreas parquizadas.
En Santo Tomé, el proyecto incluye cambios en la circulación: se restringirán giros en calle Mitre y la avenida Mitre pasará a ser de sentido único sur-norte en sus últimas cuadras antes del puente Carretero.
El nuevo puente contará con un sistema de iluminación integral, barandas de seguridad y defensas metálicas. También se incorporará una estructura especial para prevenir daños por erosión.

