El exdelantero de Unión explicó el trabajo social que hace para recuperar chicos que han caído en las drogas y de su relación con Club El Pozo.

Nico Frutos y el partido más triste que tuvo que perder
Nicolás Frutos, exjugador de Unión, Independiente donde compartió equipo con el Kun Agüero y de su idolatría en Anderlecht de Bélgica, dialogó con Olé sobre su costado social donde trabaja para recuperar chicos que han caído en las adicciones.
En este aspecto, comentó sobre el flagelo de la droga en el barrio y lo que tuvo que vivir: “Como en cualquier barrio la droga estaba presente. Sacamos a muchos pibes de la esquina en la que consumían sustancias y los metimos en el club, donde todas las tardes tenían su copa de leche. Incluso hemos ido a hablar con los chicos que hacían el narcomenudeo o que se nos ponían a fumar a 100 metros del lugar en el que entrenábamos, a contramano del viento para que el olor llegue y tentar a los pibes o provocar”, afirmó.
“El Pozo es un barrio especial, de clase media baja. El tema es que estas problemáticas no discriminan ningún tipo de condición social y económica. Y las limitaciones psicológicas para poder enfrentar y oponerse a una recaída ponen en evidencia ciertas debilidades y falta de recursos del sistema”, contestó.
Leer más: Nicolás Frutos en La Primera: “Dentro de un tiempo sé que volveré a Unión”
Nicolás relató una vivencia personal con unos de los chicos que jugaba en el club y necesitaba ayuda para salir de la drogas, sin embargo explicó que no se pudo: “Fue el partido más triste que perdí en mi vida, la derrota más dura. Y no sabés el dolor que todavía me genera cuando lo recuerdo”, dijo con tristeza.
“A la droga le ganás partidos pero nunca el campeonato. Acá vos podés ayudar a los chicos, pero el partido lo tienen que ganar ellos”, cerró.
Frutos comentó sobre su paso por el reconocido club liguista El Pozo: “Ese club es una de las alegrías más grandes que me dio la vida. Viví historias loquísimas. Hablo todas las semanas con los chicos que están a cargo. Yo estuve un año y medio al frente del club. Manejé todo”.
“Ahí había que tirar el centro y cabecear. Llegamos a la máxima categoría de la liga santafesina. Una vez que apareció el dinero público, ya sea para la obtención de tierras o los subsidios, di las gracias y me fui porque no quería tener ningún tipo de relación con plata del estado. En Argentina a veces te ensucian cuando hacés algo de corazón”, sentenció.
Fuente: Olé

