La nueva CD apuntó contra la gestión anterior y admitió una situación crítica en Colón
A pocos días de haber asumido tras imponerse en las elecciones del 30 de noviembre, la actual comisión directiva de Colóncomenzó a exponer públicamente el delicado escenario con el que se encontró al llegar al club. Alejandro Bonazzola, vicepresidente tercero de la institución, aseguró en Sol Play que la realidad supera incluso las previsiones más pesimistas y cuestionó con dureza la gestión encabezada por Víctor Godano, a la que acusó de abandono y falta de decisiones.
Bonazzola explicó que su incorporación a la dirigencia no fue un objetivo personal planificado, sino el resultado de una insistencia prolongada del actual presidente, José Alonso. “Siempre fue una charla de sobremesa, de amigos que me decían que tenía que participar, pero nunca pasaba de ahí. El punto de quiebre fue cuando conocí a José y durante meses me insistió para que me sume”, relató. En ese camino, detalló que su rol quedó directamente vinculado a la necesidad de representación institucional ante AFA, una tarea que —según explicó— requiere presencia constante y contacto directo con otros dirigentes.
En ese sentido, Bonazzola remarcó la importancia de la gestión presencial en los ámbitos de decisión del fútbol argentino. “Somos de una generación a la que no nos termina de convencer el Zoom. Nos gusta el café, la charla cara a cara. Eso se vio claramente en estos días, en el sorteo del torneo, donde podés hablar con otros dirigentes, con la gente de AFA, plantear problemáticas comunes y generar gestiones que terminan beneficiando al club”, sostuvo.
“Nos encontramos con un Colón muy complicado”
Sin embargo, el foco principal de sus declaraciones estuvo puesto en el estado en el que la nueva conducción encontró a Colón. “Nos encontramos con un Colón muy complicado, mucho más complicado de lo que parecía a priori”, afirmó. Esa situación obligó a la comisión directiva a reorganizar funciones y asumir tareas urgentes desde el primer día. “La determinación de roles se vio confundida porque tuvimos que salir todos a gestionar en función del estado en el que se encontraba el club”, explicó.
El dirigente reconoció que durante la campaña ya advertían que sería necesaria una fuerte gestión, pero aseguró que los primeros días superaron cualquier expectativa. “A los problemas que ya sabíamos y a los que imaginábamos, se sumaron otros absolutamente inimaginables”, señaló, al tiempo que remarcó que el objetivo inmediato es poder afrontar el próximo campeonato en las mejores condiciones posibles, evitando decisiones generales que no resuelvan la urgencia deportiva.
Entre los puntos más delicados, Bonazzola enumeró una serie de irregularidades financieras y administrativas. “Nos encontramos con una gran cantidad de cheques emitidos, con deudas importantes, con la inhibición que había que resolver y con situaciones muy preocupantes en la letra chica de los contratos vigentes”, detalló. Según expresó, esa documentación refleja “una desprotección del club” y lo que definió como “un abandono en la gestión”.
En esa línea, fue contundente al referirse al tramo final de la conducción anterior. “De lo que estoy viendo y lo que estamos tratando de corregir, hubo decisiones que no se tomaron, se postergaron, y eso no hizo más que agravar la situación actual”, afirmó. Esa herencia, explicó, obliga ahora a renegociar contratos, hablar con múltiples actores y tomar “decisiones drásticas” para poder reordenar el club.
Finalmente, confirmó que la comisión directiva mantiene la decisión de elaborar un informe detallado para los socios sobre el estado real de la institución. “Eso sigue en pie, fue una de las primeras determinaciones que tomamos”, aseguró, aunque reconoció que la urgencia cotidiana dificulta los tiempos. “Hoy el día a día no nos alcanza, estamos abocados a resolver problemas y, en paralelo, tratar de proyectar a futuro”, concluyó.

