Registro de la marcha del 8 de octubre.Foto: Marcos Molina.

Por Marcos Molina

El año comenzó con lo que pensamos que sería el peor incendio del año en Australia, los focos comenzaron a fines julio de 2019, pero la mayor parte de la prensa mundial puso sus ojos en ese país a principios de enero 2020.

Los australianos tuvieron que migrar de forma nunca antes vista por las llamas y el humo que estaba en “todos lados”, según relataron los mismos ciudadanos del continente oceánico. El humo incluso llego a Argentina.

El fuego no solo termino con la vida de 27 personas, más de 200 viviendas destruidas y millones de hectáreas arrasadas por las llamas. Sino que se cobró la vida de más de 500 millones de animales, y un número casi incalculable de vida vegetal.

La pandemia del coronavirus nos demostró de forma contundente que el mundo necesita cambiar su forma de desarrollo y su relación con la naturaleza. Según estudios del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, alrededor del 60% de las enfermedades infecciosas existentes son zoonóticas, es decir, que pasan de los animales a los humanos. El SARS-COV-2, causante del COVID-19 es señalado como una zoonosis, incluso la mutación en los visones en Dinamarca es un ejemplo de esto.

Si podemos rescatar un lado positivo entre tantas cosas negativas que nos trajo esta pandemia fue el pequeño parate de las industrias, el transporte y el turismo. Estas medidas trajeron consecuencias económicas al mundo. Pero de la misma manera le dieron un pequeño respiro al ambiente.

Estos pequeños cambios incluyen una importante reducción de contaminación del aire, reaparición de una gran cantidad de especies que se pensaron extintas como el leopardo de las nieves, la musaraña elefante de Somalia o la abeja azul.

Algunos animales se animaron incluso a reclamar las calles de algunas ciudades habitadas por las personas, fenómeno que tuvo su cuota en Argentina e incluso en Santa Fe.

Nuestro río Paraná

Este 2020 recordaremos la histórica bajada del río Paraná. Las mediciones en el Puerto de Santa Fe llegaron a medir menos de un metro de altura, es el registro más bajo en los últimos 42 años. Este fenómeno dejó al descubierto los residuos en el río, algo que diferentes ONG vienen denunciando hace tiempo.

Los primeros días de diciembre la gran mortandad de peces en el río Salado de la provincia de Santa Fe preocupó a todo el mundo. Finalmente se confirmó que fue una consecuencia de la bajante histórica que atraviesa el río Paraná y sus afluentes.

Esta bajada hizo que en Santa Fe, a fines de diciembre, establezcan una veda, a través de una resolución judicial, en todo el río Paraná. La medida busca proteger a los peces que están especialmente vulnerables a la pesca por la altura del rio. Esta medida causó malestar entre los pescadores.

Temperaturas extremas

Las temperaturas nos comenzaron a indicar que algo está pasando en el planeta. El 6 de febrero hubo una temperatura récord en la Antártida: con 18°C.

En mayo el aumento de la temperatura hizo que aparezcan algas verdes en la nieve de la Antártida, según los científicos: esta “nieve verde” tiñe el hielo mediante la temperatura aumenta en consideración. Incluso en noviembre se registró el mes más caluroso de la historia con un 0,77 ºC más elevadas de lo habitual.

También hubo temperaturas bajas inusuales como las del 29 de junio en Rio Grande, Tierra de Fuego, la temperatura fue de  14,5 grados bajo cero.

En Brasil, después de un 2019 llenó de denuncias por la deforestación de la amazonia, los incendios causaron estragos.

En mediados de agosto los incendios eran terribles. “Por minuto se está prendiendo fuego un estadio de fútbol”, explicó Damián Verzeñassi, ambientalista y miembro fundador de la Unión de Científicos comprometidos con la sociedad y la naturaleza. Esta situación mejoró un poco los siguientes meses, pero en octubre los focos en las amazonas y hasta el día de hoy continúan según diferentes ONG ambientalistas y pueblos originarios.

En Estados Unidos casi toda la costa oeste del país atravesó su peor incendio en años. El “cambio climático”, fue señalado como uno de los responsables por el gobernador de Califronia, Gavin Newsom.

Lamentablemente los incendios también llegaron a Argentina y Santa Fe.

A finales de mayo algo no dejaba respirar a los santafesinos y santafesinas ¡Era humo! Diferentes provincias de la argentina estaban en llamas por diferentes motivos. El gobierno provincial comenzó a actuar, pero era increíble como desde las ciudades de Santa Fe, Rosario, Paraná y Santo Tomé se podían ver las llamas de las islas. La quema de pastizales era cosa de todos los días. A pocos kilómetros, metros para algunas personas, podíamos presenciar un ecocidio. En julio hubo 137 incendios de pastizales en Santa Fe.

En agosto se conformó el Comité de Emergencia Ambiental. La situación en el país era tan grave que el 26 de agosto el Gobierno comenzó a emitir partes diarios de los incendios en la provincia. Ese miércoles había incendios en 11 provincias.

Desde entonces siempre se registró algún foco en el país y los partes continúan siendo emitidos. La joven Greta Thunberg incluso se refirió a la situación de  Argentina.

El 27 de agosto los incendios comenzaron en Córdoba. La provincia vecina atravesó uno de sus peores incendios este 2020.

El 25 de diciembre el Servicio Nacional de Manejo del Fuego informó que hubo un máximo de 14 provincias con incendios en simultáneo y se quemaron más de un millón de hectáreas en distintas provincias.

Biodiversidad y contaminación

Según el último informe de la ONU sobre Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos, más de un millón de especies de animales y plantas podrían extinguirse, casi medio millón ya se extinguió. El medioambiente se enfrenta a grandes adversidades, las mayorías provocadas por el hombre:

Por lo que está claro que depende de nosotros cambiar las cosas, a través de acciones individuales y colectivas.

Agroquímicos 

En septiembre de este año el juez Dulio Hail resolvió en primera instancia alejar la aspersión terrestre de todo tipo de agroquímicos a 1000 metros de la planta urbana de la ciudad de Sastre y Ortiz, en el departamento San Martín, siendo un fallo histórico en todo el país.

Ambientalismo y política ambiental

Si bien este año fue muy duro y la naturaleza nuevamente fue la más afectada. Este 2020 también brilló el activismo ambiental:

Las personas comenzaron a tomar conciencia y a preocuparse más por el planeta. Diferentes ONG trabajan arduamente para ayudar al planeta desde diferentes abordajes. Incluso la gente que no milita en ninguna, comenzó a cambiar su forma de pensar por el planeta y los animales. Este 2020 estuvo llenó de militancia ambiental en la calle y en el mundo virtual.

Algo que quedo pendiente este año ciertamente fue una ley de humedales.

Las personas y los políticos cada vez hablan más de cambio climático, desarrollo sostenible, biodiversidad y calentamiento global.

Si bien en Argentina todavía falta mucho para hacer en materia ambiental, el presidente Alberto Fernández anunció en la Cumbre de Acción Climática 2020 que el país adopta el cambio climático como política de estado. La aprobación del Acuerdo de Escazú, la ley del Manejo del Fuego y la ley Yolanda ciertamente son pasos acertados.

En Santa Fe tenemos la ley de Acción Climática, convirtiéndose en la primera provincia de Argentina en tener una ley sobre esta temática.

Es importante destacar que en Argentina la crisis climática profundiza las brechas de desigualdad social y agravan las situaciones de pobreza. Más que nada porque la economía, y especialmente el sector agrícola, depende del clima. Por lo que toda crisis climática significará una importante crisis económica y social.

A pesar de este panorama desalentador, el nuevo activismo y conciencia ambiental visto este 2020 podrían ser las respuestas que el mundo necesita para frenar y hacer frente a la crisis.