Multitudinaria marcha por el Día de la Memoria en Buenos Aires
Una multitud colmó Plaza de Mayo, en la Ciudad de Buenos Aires, al cumplirse 50 años de la última dictadura cívico-militar en Argentina. La jornada estuvo marcada por fuertes consignas en defensa de los derechos humanos y una amplia participación de distintos sectores sociales y políticos.
El encuentro reunió a un importante número de ciudadanos, junto a organizaciones de derechos humanos, agrupaciones políticas, sindicatos y movimientos sociales. Como en cada aniversario, el reclamo por memoria, verdad y justicia volvió a ser el eje central de la movilización.
Entre las consignas también se destacaron pedidos vinculados a la apertura de archivos, el juzgamiento de los responsables de la dictadura y la restitución de identidades.
El protagonismo de las organizaciones
Uno de los espacios con mayor presencia durante la marcha fue La Cámpora, que se movilizó bajo la consigna “Cristina libre”. La agrupación partió desde la exESMA y, antes de llegar a Plaza de Mayo, pasó por el domicilio de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, ubicado en San José 1111.
Desde allí, la exmandataria salió al balcón y se sumó al pedido de memoria, verdad y justicia, en un gesto que fue acompañado por militantes y simpatizantes.
Un acto central con fuerte carga simbólica y un mensaje que se renueva año a año
El acto principal contó con la presencia de referentes históricos de los derechos humanos. Con Estela de Carlotto y Adolfo Pérez Esquivel sentados en primera fila, las Abuelas y Madres de Plaza de Mayo leyeron un documento central.
Durante la lectura, se reafirmó uno de los reclamos históricos del movimiento: “Son 30 mil y que nos digan dónde están”.
En el cierre del acto, las organizaciones destacaron la importancia de sostener viva la memoria colectiva y continuar con los reclamos históricos. “Estamos juntos nuevamente en esta histórica plaza y en todas las del país con profunda conficción para afirmar que la memoria se defiende luchando”, manifestaron.
La jornada volvió a demostrar la vigencia de una consigna que atraviesa generaciones y que sigue siendo parte central de la identidad democrática argentina.

