Rachid Mekhloufi, el jugador que renunció a disputar una Copa del Mundo con Francia para luchar por la independencia argelina
A horas del debut de Argentina frente a Argelia en el Mundial 2026, una de las historias más emblemáticas del fútbol africano vuelve a cobrar protagonismo. Se trata de Rachid Mekhloufi, el jugador que renunció a disputar una Copa del Mundo con Francia para sumarse a la lucha por la independencia de su país.
A fines de la década de 1950, Mekhloufi era una de las grandes figuras del fútbol francés. Brillaba en el Saint-Étienne, ya había sido convocado por la selección francesa y estaba entre los futbolistas que podían disputar el Mundial de Suecia 1958.
Sin embargo, en pleno conflicto por la independencia de Argelia, tomó una decisión que marcaría su vida para siempre: abandonó Francia y se incorporó al equipo impulsado por el Frente de Liberación Nacional (FLN), una selección no reconocida oficialmente que utilizaba el fútbol como herramienta para visibilizar la causa independentista argelina.
“Era la forma más eficaz de demostrar que en Argelia había una guerra“, recordaría años después Mekhloufi. “Nuestra acción fue una prueba viva de que existía un movimiento y un conflicto real“.

Junto a otros futbolistas argelinos que actuaban en clubes franceses, escapó en secreto hacia Túnez, donde se había instalado el gobierno provisional argelino. Allí nació la histórica selección del FLN, que durante cuatro años disputó partidos amistosos por distintos países de Asia, África y Europa Oriental para difundir internacionalmente el reclamo de independencia.
La decisión tuvo consecuencias inmediatas. Los clubes franceses rescindieron contratos, los jugadores fueron suspendidos y la FIFA se negó a reconocer oficialmente al equipo. Aun así, Mekhloufi y sus compañeros siguieron adelante. “Éramos futbolistas profesionales que llevábamos a cabo una causa“, resumió el ex delantero.
Tras la independencia de Argelia en 1962, la selección del FLN dio paso al seleccionado nacional argelino. Mekhloufi regresó al Saint-Étienne, donde volvió a ser figura y conquistó varios títulos en el fútbol francés.
Con el paso de los años se transformó en uno de los grandes símbolos deportivos de Argelia. También fue entrenador, dirigente y colaboró con la selección que disputó el Mundial de 1982.

