Grave denuncia a Colón de la marca que lo proveyó de camisetas entre 2019 y 2022
Eduardo Hiriart es el CEO en Argentina de la marca de indumentaria deportiva española Kelme, que vistió al plantel profesional de Colón desde junio de 2019 hasta diciembre de 2022.
Este viernes, el empresario dialogó con La Primera de Sol acerca de la deuda que la institución mantiene con la firma, en medio de la compleja situación legal en la que se encuentran involucrados integrantes de la comisión directiva de aquel entonces.
“El reclamo puntual que nosotros hacemos es simplemente el pago de una factura por una diferencia de indumentaria que se entregó por contrato”. Según Hiriart, en 2021, con la lógica efervescencia del primer campeonato oficial que Colón ganó al consagrarse en la Liga Profesional, “hubo un exceso que nosotros no exigimos. Entendimos que era por una cuestión del boom que fue el campeonato. Nosotros como marca también ascendimos mucho en el nivel de venta”.
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Pero la irregularidad comenzó a manifestarse cuando “el club se excedió de las trece mil prendas anuales que había que entregarles, en más de siete mil camisetas. Nosotros simplemente solicitamos el pago de esa diferencia y todavía estamos en ese reclamo”.
En ese sentido, es necesario tener en cuenta que, “a fines de 2022, la deuda era por un monto de veintidós millones de pesos”. Con el contexto inflacionario actual, el problema para el club puede suponer un costo mucho mayor.
En aquel entonces, dos dirigentes Sabaleros terminaron procesados como culpables de encubrimiento, cuando fue de público conocimiento el “apriete” que sufrieron algunos jugadores del primer equipo a manos de barrabravas.
Aquel incidente guarda estrecha relación con el reclamo de Kelme, ya que también se descubrió una estructura paralela de venta de indumentaria del club por fuera de la tienda oficial. “A nosotros nos exigían entrega desmedida de volúmenes de prenda que no que no se condicen con lo que el plantel necesitaba”. Al mismo tiempo, el plantel denunciaba una carencia de prendas.

Como si esto fuera poco, Hiriart denunció que, en dos oportunidades, desconocidos balearon la tienda oficial. “Ni un dirigente, ni un allegado, ni un empleado del club llamó” en aquella oportunidad. “Cuando se hicieron todos los allanamientos, a barrabravas se les encontró gran parte de la indumentaria que era parte de la utilería que nosotros entregábamos al club. Uno de los dos dirigentes condenados era el encargado de ese vínculo y de gestionar esa indumentaria”.
“Se veía venir…”

