Hallaron fósiles de un perezoso gigante en Buenos Aires
Un equipo de investigadores del Museo Paleontológico Fray Manuel de Torres realizó un hallazgo inédito en el país: encontraron el primer hueso hioides fósil perteneciente a un ejemplar de Lestodon armatus, una especie de perezoso gigante que habitó la región pampeana hace unos 200 mil años.
Leer más: Un terremoto de 7,8 grados sacudió Filipinas: hay al menos 31 muertos y rige alerta de tsunami
La pieza, de apenas 16 centímetros de largo, fue hallada en un excelente estado de conservación y corresponde al aparato hioideo del animal, una estructura ósea vinculada al sostén de la lengua y a funciones relacionadas con la alimentación y la vocalización.

Los especialistas destacaron la importancia del descubrimiento debido a la extrema rareza de este tipo de fósiles. Según explicaron, los huesos hioides suelen desintegrarse rápidamente tras la muerte del animal por su fragilidad y por la acción de factores climáticos y erosivos, lo que hace muy poco frecuente su preservación en el registro paleontológico.
Aunque existen antecedentes de hallazgos similares en otras especies de perezosos gigantes, como el Megaterio y el Glosoterio, es la primera vez que se encuentra en Argentina una pieza de estas características perteneciente a un ejemplar de Lestodon armatus.
Qué es el hioides
El aparato hioideo está compuesto por pequeñas piezas óseas articuladas entre sí y conectadas con el cráneo. Su función principal es sostener la lengua y colaborar en procesos vinculados a la alimentación y la emisión de sonidos.
El fósil recuperado corresponde a un ejemplar adulto y presenta un estado de conservación excepcional, lo que permitirá profundizar el conocimiento sobre la anatomía de esta especie extinta.
El lugar del hallazgo
La pieza fue encontrada en Campo Spósito, un yacimiento paleontológico de origen fluvial ubicado en la ciudad de San Pedro. El sitio, identificado por investigadores en 2001, posee una antigüedad estimada de unos 200 mil años y lleva el nombre de la familia propietaria de los terrenos.
Una vez concluidos los estudios científicos, el fósil pasará a formar parte de la colección permanente del Museo Paleontológico Fray Manuel de Torres, donde podrá ser exhibido al público.

