Tras la grave denuncia por violación por parte de Thelma Fardín que recae sobre Juan Darthés, el actor salió a romper el silencio y decidió contar su versión sobre la historia en la que la joven actriz lo acusa de haberla violado.

Juan Darthés rompió el silencio tras la denuncia de Thelma Fardín

Por primera vez luego de la denuncia por violación que recae sobre él, Juan Darthés salió a hablar para dar su versión de los hechos que relató la denunciante, Thelma Fardín.

En primer lugar, Darthés desestimó la denuncia: “No pasó. No existió nunca. Estoy indignado, con una bronca increíble. No salí a hablar antes porque me recomendaban los médicos que no mirara”.

Además comentó sobre cómo atraviesa este momento: “No te puedo explicar lo que pasé cuando vi la denuncia. Pensamientos muy oscuros. Quiero que la gente sepa que yo estoy muerto”.

Más tarde hizo su propia reconstrucción de los hechos: “Thelma golpeó la puerta de mi habitación. Yo la saqué. Le dije ‘qué te pasa, vos tenés novio’. Fui yo el que le dije que mis hijos tenían la edad de ella”.Y agregó: “Golpeó la puerta ella para decirme que no le funcionaba la llave, que quería llamar de mi teléfono. No pasó absolutamente nada. Ella se me insinuó, se me acercó, me quiso dar un beso”.

Sobre cómo impactó en la sociedad argentina esta denuncia, Darthés dijo: “Si yo fuera el país yo también lo creería, con 100 mujeres avalando cosas que no saben si son ciertas”,haciendo referencia a la conferencia que brindó Thelma Fardín junto al colectivo “Actrices Argentinas” para hacer pública esta denuncia.

Y continuó defendiéndose: “No puedo obligar a la gente a que me crea. Me condenaron. ¿Cómo hago para defenderme de esto?”.

Además se mostró confiado en poder demostrar en la Justicia la veracidad de sus dichos: “Voy a ir a Nicaragua, me voy a presentar a lo que me tenga que presentar, voy a mostrar las pruebas que tenga que mostrar”.

Por último, agregó: “Esto pasó hace nueve años. No estábamos solos. Estaban los papás de Brenda, el papá de Laurita, los productores, la gente que nos cuidaba. Creo que Thelma se sentó conmigo en el avión. ¿Sería normal que al otro día estuviéramos todos riéndonos? ¿Somos todos tan enfermos?”.