Es la máxima protección que una provincia le puede brindar a un animal, protegiendo a la especie y resaltando su importancia para el pueblo correntino.

Foto: Rewilding Argentina

El guacamayo rojo es monumento natural en corrientes

La legislatura de la provincia de Corrientes declaró Monumento Natural al guacamayo rojo, brindándole la máxima categoría de protección en territorio correntino. A través de la Ley Nº6557 el gobierno correntino busca evitar la extinción del ave y lograr su conservación y reproducción.

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El nuevo monumento natural reafirma el compromiso del pueblo de Corrientes en la conservación de este singular animal y apoya los esfuerzos del gobierno y fundaciones ambientalistas como Rewilding Argentina. La ONG busca reintroducir en el país al “gran rojo”.

En 2015 en el Portal de Cambryetá del Parque Iberá comenzó el gran proyecto para traer de vuelta a los cielos argentinos al guacamayo rojo; liberando ejemplares que provenían de cautiverio. Cinco años después de iniciado el proyecto, en el año 2020, nacieron en estado silvestre los dos primeros pichones, representando un hito para la conservación de esta especie.

El guacamayo rojo en Argentina

Foto: Proyecto Ibera

Si bien en casi todo el mundo el guacamayo rojo está catalogado en la lista roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) como una especie de “preocupación menor”. En nuestro país su estado es crítico y se encuentra catalogado como una especie “críticamente amenazada”, aunque no existen registros recientes y se la considera extinta.

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Su vistoso y llamativos plumajes rojos provocó que sean perseguidos por los hombres. En Corrientes habitaban al menos dos especies de estas grandes aves: el guacamayo violáceo (Anodorhynchus glaucus) o “guaá- hovy’’, que se extinguió por completo, y el guacamayo rojo (Ara chloropterus) o “guaá-pytá’’, que desapareció de la provincia y el resto de la Argentina

Según los registros estas aves habitaron los campos con isletas de selva, palmares y las selvas de galería de Corrientes y otras provincias como Formosa, Chaco, Santa Fe, Misiones y Entre Ríos.

Al ser dispersores de semillas son regeneradores de bosques nativos. También brindan una oferta turística única al ser el Iberá como el único sitio de Argentina para el avistaje de esta especie.

Fuente: Legislatura de Corrientes/Proyecto Ibera/Rewilding Argentina