El final de la carrera profesional del Pulga Rodríguez es una realidad inminente
Cada vez que Luis Miguel Rodríguez rompe el silencio, el mundo del fútbol —y especialmente el de Colón— se detiene a escuchar. En las últimas horas, el “Pulga” brindó definiciones contundentes sobre su futuro, confirmando lo que muchos temían: el final de su carrera profesional es una realidad inminente.
“Profesionalmente ya no… seguramente después de estos meses o de este año ya no continuemos“, lanzó el delantero en diálogo con FM La Tucumana. La frase impactó de lleno en el Barrio Centenario, donde el nacido en Simoca se convirtió en leyenda tras liderar al equipo hacia su primera estrella y dejar pinceladas de talento que quedarán por siempre en la memoria rojinegra.
El regreso al origen: Ñuñorco en el horizonte
La prioridad del Pulga hoy no son las luces de la Primera División, sino los afectos. “Ya no queremos estar lejos“, admitió, lo que posiciona a Ñuñorco de Monteros como el destino más probable.
Sus inicios: en Ñuñorco dio sus primeros pasos (curiosamente como volante central) antes de saltar al estrellato nacional.
La ilusión del sur: el presidente del club tucumano ya manifestó públicamente que existen altas probabilidades de que el 10 vista su camiseta para transitar sus últimos kilómetros en el fútbol.
Puertas cerradas en los grandes de Tucumán
Pese a ser el máximo ídolo de la historia moderna de Atlético Tucumán, el Pulga reconoció que un retiro en el “Decano” hoy no está en los planes de la dirigencia. Asimismo, desactivó cualquier rumor sobre un posible pase a San Martín: “Haber construido todo lo que construí en Atlético y pasar a San Martín creo que no hubiese sido bueno“, sentenció con respeto a su historia.
El legado de un “distinto” para Colón
Para el hincha de Colón, la partida definitiva del Pulga del fútbol profesional significa el cierre de una era dorada. Su liderazgo silencioso, sus goles imposibles y su personalidad única lo elevaron a la categoría de bandera.
“Vamos a pasar a ser exjugadores, pero personas vamos a ser toda la vida“, reflexionó Rodríguez, priorizando el respeto y el cariño cosechado en ciudades como Santa Fe por sobre cualquier trofeo.
Mientras el norte argentino espera su llegada para el último adiós en las canchas, en Santa Fe ya se empieza a añorar la magia de un jugador que, con la 10 en la espalda, hizo realidad los sueños más grandes del pueblo sabalero.

