El monotributo crece en Argentina: casi 5 millones de inscriptos y un fenómeno que refleja la búsqueda de ingresos extra

El aumento está impulsado principalmente por trabajadores y jubilados que suman actividades informales o independientes para compensar la caída del poder adquisitivo.

Crece el número de monotributistas en Argentina

El universo de monotributistas en Argentina continúa en expansión y refleja con claridad una tendencia económica: cada vez más personas necesitan complementar sus ingresos. Según explicó Noelia Villafañe, presidenta de Monotributistas Asociados República Argentina (MARA), actualmente hay 2.380.000 monotributistas “puros”, mientras que el total —incluyendo a quienes combinan esta modalidad con otras actividades— asciende a 4.889.000 personas en todo el país.

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El crecimiento, lejos de explicarse únicamente por nuevos trabajadores independientes, está marcado por el aumento de los llamados monotributistas “no puros”. Se trata de empleados en relación de dependencia o jubilados que suman una segunda actividad para reforzar sus ingresos. “Esto sucede por la necesidad actual de tener un segundo nivel de ingreso que les permita llegar a fin de mes”, sostuvo Villafañe en diálogo con Sol Play.

En ese contexto, las actividades más elegidas varían según el perfil. Entre quienes tienen empleo formal, predominan trabajos vinculados a la economía de plataformas, como conductores de aplicaciones o repartidores de delivery. En cambio, los jubilados suelen optar por pequeños emprendimientos familiares, como kioscos, despensas o verdulerías.

A nivel geográfico, el fenómeno se hace más visible en los grandes centros urbanos como la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la provincia de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba y Mendoza, donde crece el número de trabajadores que combinan empleo registrado con actividades independientes. En otras regiones del país, en tanto, es más frecuente el aumento de jubilados que emprenden como segunda fuente de ingreso.

Aportes y obra social

Villafañe también explicó que la situación de los monotributistas que no dependen exclusivamente de esta modalidad presenta particularidades en cuanto a sus obligaciones. En el caso de quienes están en relación de dependencia, deben informar su condición ante ARCA, lo que implica que no están obligados a realizar aportes jubilatorios ni pagar obra social dentro del monotributo, ya que esos aportes ya se realizan a través de su empleo formal.

Sin embargo, aclaró que esto no genera beneficios adicionales: “No hay luego una mejora en la jubilación por tener mayor aporte, ni una doble prestación de salud”, indicó.

Para los jubilados, el esquema es distinto. Deben declarar su condición —en muchos casos presentando su recibo de haberes— y quedan exceptuados del pago de la obra social, pero continúan aportando al sistema jubilatorio, ya que se trata de un mecanismo solidario destinado a sostener futuras jubilaciones.

De esta manera, el crecimiento del monotributo en Argentina no solo refleja un aumento en la actividad independiente, sino también una transformación en la forma de generar ingresos, donde cada vez más personas combinan distintas fuentes para sostener su economía diaria.

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