6 diciembre, 2017 - 18:02

Donald Trump: “Es tiempo de reconocer a Jerusalén como capital de Israel”

La medida que podría trastocar décadas de políticas estadounidenses y generar protestas violentas.

 Donald Trump reconoció a Jerusalén como la capital de Israel, a pesar de la intensa oposición árabe, musulmana y europea, una medida que podría trastocar décadas de políticas estadounidenses y generar protestas violentas.

“He determinado de que es tiempo de oficialmente reconocer a Jerusalén como capital de Israel. No podemos resolver el problema de Medio Oriente con el enfoque anterior, necesitamos uno nuevo”, dijo Trump desde la Casa Blanca.

El mandatario ordenó al Departamento de Estado que inicie el proceso, que durará varios años, para trasladar la embajada estadounidense de Tel Aviv a la ciudad santa, según informaron funcionarios estadounidenses.

“Ese proceso comenzará de inmediato, aseguró, en lo que definió como un mero “reconocimiento de la realidad” que existe en Israel. Con el traslado “reconocemos finalmente lo obvio: que Jerusalén es la capital de Israel”, añadió.

Pese a ello, Trump aseguró que sigue buscando la paz y apoyando la solución de dos Estados. Sin embargo, no está claro cómo serían compatibles ambas propuestas, ya que los palestinos reclaman la zona oriental deáJerusalén como capital de su futuro Estado.

Trump busca una solución “aceptable para las dos partes”, que sea un “gran acuerdo para los israelíes y un gran acuerdo para los palestinos”, según dijo.

El reconocimiento de Jerusalén como capital de Israel va además en contra de la política seguida por la comunidad internacional, desde donde se oyeron hoy numerosos llamamientos que intentaron evitar hasta último minuto que Trump adoptara esa decisión, debido a su potencial desestabilizador en la región.

La comunidad internacional no reconoce la ciudad como capital del Estado judío porque es una de las cuestiones más espinosas del conflicto y espera que el futuro estatus de la ciudad se defina en negociaciones de paz entre israelíes y palestinos.

Los palestinos quieren como capital de su futuro Estado la parte oriental de la ciudad, ocupada desde 1967 y posteriormente anexionada por Israel. El Estado judío, por su parte, reclama la ciudad como su capital indivisible.

El reconocimiento de Jerusalén como capital deáIsrael y el traslado de la embajada supone el cumplimiento de una promesa de campaña del político republicano, pero también una ruptura con la política seguida por su país en las últimas décadas.

El Congreso aprobó en 1995 una ley que prevé ese traslado, pero hasta ahora todos los presidentes han retrasado su implementación alegando daños a la seguridad nacional y el plazo se va postergando cada seis meses. Trump no lo firmó la última vez.

En estos momentos Jerusalén no alberga ninguna embajada y todas las legaciones diplomáticas se encuentran en la ciudad de Tel Aviv.

 

Fuente: La  Nación

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