Este jueves, un grupo de legisladores justicialistas enviaron un escrito al ministro Farías donde se le hicieron algunos pedidos.

La discusión por la transición provincial continúa por fuera de las reuniones formales. Este jueves, un grupo de legisladores encabezados por el diputado Roberto Mirabella y el senador Alcides Calvo le solicitaron por carta al ministro de Gobierno y Reforma del Estado, Pablo Farías, una serie de pedidos ya hechos el 3 de julio.

Leer más: Lifschitz le respondió al peronismo: “No hemos aumentado la planta permanente ni lo pensamos hacer”

En el mencionado pedido, se requería un detalle de las obras públicas, anticipos de coparticipación, préstamos y juicios en trámite. Pero, puntualmente, se reiteró que el gobernador Miguel Lifschitz no avance en las designaciones de planta permanente y la “creación de estructuras a favor de actuales funcionarios políticos“. Además, los legisladores exigen que para pasar contratados haya una ley aprobada por la Legislatura.

En la carta, se habla de “agotar el mismo a través de las vías formales convenidas” y pese al “largo período transcurrido” se reitera la solicitud en base a varios puntos sensibles al manejo de las finanzas públicas en Santa Fe.

Allí se reitera lo charlado en reuniones anteriores respecto a que “no se avance (durante la transición) con trámites administrativos correspondientes a designaciones de planta permanente, subrogancias, reencasillamiento, traslados, asignación de funciones y creación de estructuras a favor de actuales funcionarios políticos“.

A saber, un detalle de las obras públicas licitadas y en trámite, pendientes de adjudicación o formalización del contrato. Los pedidos de anticipo de coparticipación requeridos y pendientes de transferencia. Un detalle de los préstamos y anticipos a cuenta de la participación solicitadas por los municipios y comunas.

En otro ítem se busca conocer cuántos son los juicios en trámite y los reclamos administrativos. Sin dudas, que la carta luego va a un punto neurálgico: los recursos humanos.

Fuente: La Capital.