En la orilla de la laguna puede observarse una “floración de cianobacterias” producto de la bajante del río y el estancamiento de agua. Hay que tomar recaudos porque pueden producir toxinas perjudiciales para la salud.

Así se encuentra el agua de la Laguna Setúbal. Foto: Julián Buccolini.

 

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¿Por qué el agua de la laguna está verde?

Las aguas de la Laguna Setúbal amanecieron teñidas de verde y muchos santafesinos y santafesinas se preguntan el por qué. Se trata de una “floración de cianobacterias”, evento que suele ocurrir durante temporadas cálidas, favorecido por la bajante de los ríos y el estancamiento del agua.

Así se encuentra el agua de la Laguna Setúbal. Foto: Julián Buccolini.

Sin embargo, es importante tomar una serie de recaudos ya que son capaces de producir sustancias tóxicas -cianotoxinas- que pueden afectar la salud.

Así se encuentra el agua de la Laguna Setúbal. Foto: Julián Buccolini.

Diego Frau, investigador en el Instituto Nacional de Limnología (INALI-CONICET/UNL), explicó en SOL 91.5 los factores que generan la presencia de estas bacterias. “Es un tema que es multicausal que se ve exacerbada por la bajante del río sumado a las concentraciones elevadas de nutrientes que suelen tener estas partes de los ambientes del Paraná hacen que estas floraciones prosperen y sean visibles en superficies como está pasando estos días”, contó.

 

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“Estas cuestiones se pueden mantener durante todo el verano y hay que evitar que la gente entre en contacto con el agua cuando ve las floraciones porque pueden producir diferentes afecciones en la piel”, alertó. “Hay que evitar consumir pescado que venga de la laguna y controlar las actividades deportivas porque la ingesta puede producir inconvenientes”, agregó.

Así se encuentra el agua de la Laguna Setúbal. Foto: Julián Buccolini.

¿Qué son las cianobacterias?

Las cianobacterias son un grupo de bacterias prehistóricas, que al igual que las plantas y otros microorganismos, como las microalgas, son capaces de realizar fotosíntesis captando dióxido de carbono del medio y produciendo oxígeno. Se encuentran ampliamente distribuías en sistemas acuáticos, también pueden encontrarse en la nieve, en suelos húmedos y/o haciendo asociaciones con otros organismos; siendo elementos fundamentales para el correcto funcionamiento de los ecosistemas, aunque en ocasiones, pueden suponer un problema ambiental.

 

Floraciones o blooms

Las dificultades con las cianobacterias se relacionan particularmente con lo que se conoce como floraciones o blooms. Las mismas se producen en condiciones ambientales particulares que propician el crecimiento masivo de estos microoganismos, siendo principalmente el exceso de nutrientes disueltos en agua, temperaturas elevadas y alto tiempo de residencia del agua los principales factores que propician el desarrollo de estos blooms.

Las floraciones de cianobacterias pueden ser evidentes cuando los microorganismos que la forman se agrupan en la superficie y forman patinas verdes o verdeazuladas brillantes, siendo frecuente en ocasiones que la floración esté acompañada por un fuerte olor a tierra mojada, producto de la liberación de una sustancia conocida como geosmina. La geosmina no es tóxica ni exclusiva de las cianobacterias, sino que también es producida por bacterias y hongos presentes de forma natural en el suelo.

 

Precaución por sustancias tóxicas

Cuando ocurren estos eventos de floraciones, con posibilidad de suceder en repetidas ocasiones durante esta temporada cálida, favorecidas por la bajante de los ríos y el estancamiento del agua, es importante tomar una serie de recaudos. Esto es necesario debido a que las cianobacterias son capaces de producir sustancias tóxicas conocidas como cianotoxinas, las que son liberadas a la columna de agua, y/o sedimentos al morir los microorganismos que las contienen.

Particularmente, en caso de la laguna Setúbal u otros ecosistemas que pueden tener un uso recreativo, debe evitarse el contacto directo con el agua y los bordes húmedos de la laguna cuando se producen estos eventos. Esto se sugiere porque las cianotoxinas, y otros compuestos que producen las cianobacterias, que no han sido del todo identificados, son capaces de producir afecciones en la piel como prurito, eritemas o dermatitis. Por otro lado, en caso de que el agua que presenta una floración de cianobacterias entre en contacto con mucosas, como son ojos, oídos, boca o nariz; ya sea a partir de la producción de aerosoles durante una actividad acuática (como canotaje, ski acuático, natación, etc.) o la ingesta directa durante el baño, pueden llevar a sintomatologías similares a cuadros de gastroenteritis o de gripe, incluyendo fiebre y dolor de cabeza. La ingesta de grandes cantidades de agua, y dependiendo de la abundancia de las cianobacterias y su toxicidad, pueden ocasionar además daño hepático, en riñones, pulmones o hasta en el cerebro dependiendo de la cianotoxina que se encuentre en el agua.

Las cianotoxinas, además pueden perdurar en el agua aún después de que la floración haya terminado, siendo este tiempo muy variable de acuerdo con distintos factores. Asimismo, se sugiere no pescar ni consumir peces durante un evento de floración de cianobacterias debido a que existe la potencialidad de producirse un efecto de intoxicación por la ingesta de peces contaminados.

En el caso de los niños más pequeños, que suelen jugar en las costas de los espacios recreativos donde puede ocurrir una floración, se debe evitar el contacto con las espumas que se forman. Estas son parte de la floración producida y que se encuentra en proceso de descomposición pudiendo contener una elevada carga de cianotoxinas. Las espumas son fácilmente reconocibles por sus tonalidades blanquecinas o amarillentas.

Por último, resulta muy importante destacar que las floraciones de cianobacterias no necesariamente son tóxicas, siendo la producción de cianotoxinas variable de acuerdo con las diferentes cepas de cianobacterias. Estando esto relacionado además por factores externos a las cianobacterias como son la temperatura o la concentración de nutrientes. Sin embargo, en presencia de una floración siempre hay que suponer que ésta es potencialmente tóxica y tomar los recaudos necesarios para evitar inconvenientes en la salud.

 

Fuente: Conicet.