Con goles de Estigarribia, Meli (e/c) y Correa, el Sabalero derrotó 3-1 a Racing (Ortíz e/c) en Avellaneda e ingresó a la Copa Sudamericana 2019. Con hazaña, objetivo cumplido.




Colón capeó el temporal todo el partido, Racing dominó el trámite del juego, fue el que propuso y buscó, por todos los sectores, vulnerar a una defensa Rojinegra que se mostraba débil ante cada embate de la Academia. Pero las manos de Alexander Domínguez y la fortuna, si es que existe, intervinieron para evitar la caída del arco defendido por el ecuatoriano.

En su último partido como entrenador de Colón, Eduardo Domínguez alineó a un equipo que, al repasar los nombres, no podía salir a otra cosa que no sea aguantar cerca del área propia, con las líneas bien juntas y listos para sacar una contra rápida. Con el gol de Racing al minuto parecía que el planteo le iba a jugar una mala pasada, pero una vez terminado el partido, el resultado fue justo.

Los de Coudet hacían valer la gambeta y la velocidad. Un mediocampo conformado por nombres que no tienen en sus principales características la marca o el roce (salvo Bastía), permitió que durante gran parte del primer tiempo, la Academia atacara mano a mano a la línea de fondo de Colón. Centurión, Lisandro López y Lautaro Martínez generaron muchos espacios y buenas jugadas de peligro que no supieron finalizar en gol.

Pero la actitud de los dueños de casa le fue contraproducente, un iluminado Alan Ruiz, con espacios para demostrar toda su categoría, descolocó cada vez que pudo a la defensa de Racing y permitía a sus compañeros atacar de frente el arco de Musso. Estigarribia, quien parece adaptado a Colón, Bernardi y con Bastía que hizo pie en cancha, marcaron las acciones del juego. El Polaco, en su último partido como jugador profesional tuvo una gran actuación, apareció cuando el equipo lo requirió.

Los segundo 45 minutos, Colón jugó con un aplomo que no demostró casi nunca en esta Superliga. Así como el hincha Sabalero quedó herido tras la derrota frente a Vélez, éste triunfo, en una cancha difícil, ante un rival complicado, un equipo que jugaba la última fecha de “punto”, parecía que Colón iba a ser un mero partenaire de un Racing que quería ingresar a la Libertadores, pero el fútbol, por suerte, es ilógico y eso es lo que lo hace hermoso.

La mínima chance de ingresar a la copa Sudamericana se dio gracias a la actitud de los jugadores, quienes demostraron en el campo las ganas por hacer realidad esa remota posibilidad de alcanzar otra copa internacional por segundo consecutivo. Momento histórico del fútbol santafesino que tendrá a sus dos clubes disputando un certamen internacional.