Fuerte reacción por parte del intendente de Santa Fe, Juan Pablo Poletti
La violenta gresca protagonizada por estudiantes de los colegios Inmaculada y La Salle durante una fiesta de fin de curso en el Jockey Club, cuyos videos se viralizaron en redes sociales, generó una fuerte reacción por parte del intendente de Santa Fe, Juan Pablo Poletti.
El mandatario alertó que este tipo de incidentes, a menudo vistos como “travesuras adolescentes“, tienen el potencial de escalar rápidamente y culminar en un desenlace fatal.
“Esto puede terminar en algo trágico y no medimos las consecuencias por una simple enemistad de colegio”, afirmó Poletti al ser consultado sobre la agresión masiva registrada tras los festejos estudiantiles.
El llamado a la corresponsabilidad familiar e institucional
Poletti instó a las familias y a las instituciones educativas a involucrarse activamente en un trabajo de prevención que sea constante y sostenido. Si bien resaltó que el municipio intensificó el trabajo preventivo antes de los festejos de UPD (Último Primer Día) y de cierre de clases, subrayó que los cambios culturales requieren tiempo.
“Las cosas no se cambian de un día para el otro. Llevan tiempo, llevan cambios de conducta y un trabajo que nos comprometimos a hacer todo el año”, sostuvo.
El intendente explicó que el trabajo preventivo municipal se reforzará con acciones concretas y anticipadas. A partir de marzo, comenzarán una serie de reuniones y acciones conjuntas con las escuelas con el objetivo de llegar mejor preparados y con mayor concientización al cierre del ciclo lectivo 2026.
“Este trabajo es durante todo el año: concientizar y acompañar. No cerramos los ojos a ningún problema, pero la solución no va a venir de un viernes para un lunes”, señaló.
El protagonismo de los padres
El mensaje de Poletti apuntó directamente al rol fundamental que cumplen los padres en la formación y el acompañamiento de sus hijos.
“Tenemos que convencernos de que los padres son protagonistas. Muchos de esos hijos en su casa no realizan esa actividad y, cuando están en grupo, cambian la conducta. Esto hay que hablarlo en la mesa, en el almuerzo, en la cena”, enfatizó.
El intendente concluyó asegurando que la municipalidad asumirá su rol de ocuparse de estos problemas sociales. “Nadie quiere ponerse la gorra de vigilante. Queremos asumir el rol que nos toca: ocuparnos de los problemas. Y este es un problema”, finalizó.

