Último adiós al papa Francisco
El papa Francisco fue enterrado este sábado en la basílica de Santa María la Mayor de Roma, tras un emotivo y multitudinario adiós que conmovió al mundo. Su entierro, el primero de un papa fuera del Vaticano desde 1903, estuvo en línea con la vida austera que eligió llevar. Su cajón, de mármol sencillo del norte de Italia —la tierra de sus antepasados—, lleva grabado la palabra Franciscus.
La elección de Santa María la Mayor no fue casual. Francisco tenía un lazo especial con la basílica, donde se encuentra la imagen de la Virgen Salus Populi Romani, a quien era profundamente devoto. Según relató el purpurado Rolandas Makrickas, el Papa decidió en 2022 que quería descansar allí tras una revelación espiritual: “María me ha dicho ‘prepara tu tumba’”, le confesó en la Casa Santa Marta.
La ceremonia íntima de inhumación se celebró a las 13:30 y fue presidida por el cardenal camarlengo Kevin Farrell, en presencia de familiares cercanos. Antes, el féretro recorrió las calles de Roma a bordo del papamóvil, pasando frente a lugares icónicos como el Coliseo y los Foros Imperiales, bajo un radiante sol de primavera. En la entrada de la basílica lo esperaban 40 migrantes, personas trans, indigentes y presos.
El rito se desarrolló según las prescripciones del Ordo Exsequiarum Romani Pontificis, presidido por el Cardenal Camerlengo, en presencia de los indicados en la relativa Notificación de la Oficina de las Celebraciones Litúrgicas y de los familiares del Papa difunto. pic.twitter.com/uEbPZEuTw8
— Vatican News (@vaticannews_es) April 26, 2025
Dentro del cajón, además del cuerpo de Francisco, fueron colocados su inseparable rosario, sus zapatos negros, y el Rogito, un documento oficial que repasa su vida y legado, sellado con una placa de zinc. Todo fue cubierto luego por otra caja de madera marcada con una cruz.
El papa de los más humildes
Francisco, el primer papa latinoamericano, falleció el 21 de abril a los 88 años, semanas después de haber sido dado de alta tras una neumonía bilateral. Su legado está marcado por su cercanía a la gente, su defensa de los migrantes, del medio ambiente y de los más pobres.
“Fue un pastor sencillo, con el corazón abierto a todos, especialmente a los últimos de la tierra”, destacó el cardenal decano Giovanni Battista Re durante la ceremonia. Desde este domingo, su tumba podrá ser visitada por todos los fieles que quieran rendirle homenaje.

