Foto: Mellis Borlle

Coronavirus 2020

 

Por Santiago Bonet

De alguna u otra manera todos sufrimos la pandemia del coronavirus. Algo que quizás habría que atribuírselo al 2019, puesto que el primer caso mundial ocurrió un 17 de noviembre de ese año, pero que en el 2020 se propagó de forma impresionante y llegó a casi todos los rincones del planeta convirtiéndonos en otras personas.

Si no te afectó directamente el COVID-19, con casi toda seguridad, a algún familiar seguro que sí. Probablemente hayas sufrido algún trastorno psicológico y más de una vez tuviste miedo de contagiarte, o peor, contagiar a un ser querido y sentirte inmediata e irremediablemente culpable.

Todo parecía lejano. Un virus nuevo surgía en China, una gripe con mucho marketing, una “gripesinha”, diría el presidente de Brasil Jair Bolsonaro. Pero allá por febrero se metió en Italia y comenzó a esparcirse por los principales países de Europa.

Del 3 de marzo para adelante:

El 3 de marzo se detectó el primer caso en Argentina, un hombre que venía de un viaje de 14 días por el norte de Italia. Ese mismo mes se restringen viajes, se efectivizan controles estrictos en aeropuertos y cuarentena de 14 días para los recién llegados.

8 días después, la Organización Mundial de la Salud declaró al coronavirus como pandemia, debido a que en el mundo se registraban 118.000 casos esparcidos en 114 países.

3 días más tarde, ya suspendidas las clases y cerradas las fronteras de Argentina, el 14 de marzo el virus llega a la provincia de Santa Fe: Un paciente de 28 años que tiene antecedente de viaje a Inglaterra y las alarmas se encienden a nivel país porque ese día también se confirmaron contagiados en CABA, provincia de Buenos Aires y Chaco.

Y el 19 de marzo comenzó el aislamiento social, preventivo y obligatorio en todo el país. El presidente de la Nación, Alberto Fernández, anunció la cuarentena obligatoria en todo el territorio nacional por 14 días. La premisa era simple: Permanecer en casa y sólo abandonar el domicilio particular para comprar productos de primera necesidad o emergencia médica. Las únicas personas que tenían posibilidad de salir, eran aquellos considerados esenciales como personal de salud, fuerzas de seguridad, supermercadistas , prensa, entre otros.

Como decíamos al principio, todos sufrimos la pandemia. Todos perdimos algo. Pero imagínense llegar de Río de Janeiro (Brasil) a uno de los barrios más populares de una ciudad tan grande y pequeña a la vez como lo es Santa Fe. El 21 de marzo se confirmó la primera persona contagiada en la ciudad capital. En el recuerdo quedarán los maltratos y amenazas que recibieron de una parte de la sociedad santafesina, y cuántas explicaciones tuvieron que dar familiares y amigos de que la pareja que vivía en ese edificio de Barrio Roma, habían realizado la cuarentena como correspondía.

Las medidas de prevención del coronavirus se extendieron todo el año, con nuevas habilitaciones, nuevas restricciones y nuevamente habilitaciones. Los registros dirán que al principio la ciudad de Santa Fe “aguantaba” patrióticamente sin tener infectados. De hecho que la capital provincial consiguió un récord de 75 días sin casos positivos registrados.

Pero una pandemia no deja de ser tal, y los casos volvieron a surgir. Primero, el aumento de contagios en Rosario y la provincia para octubre se desarrollaba como “epicentro de la pandemia en la República Argentina” . Los casos en la ciudad comenzaron a acumularse, con un récord que tocó los 371 positivos diarios. En Argentina, el récord fue ese mismo mes con 18.326 casos positivos.

No solo que octubre fue uno de los meses más complicados de la pandemia, sino también que el día 19 de ese mes (es decir, siete meses después del primer caso) Argentina superó el millón de contagiados.

La pandemia a nivel mundial se hizo larga (y continúa) y las esperanzas se depositan en las vacunas que de manera maratónica se empezaron a desarrollar. La primera de ellas fue la que registró Rusia, que aún le faltan algunos estudios, pero que Argentina ya la aprobó y recibió 300 mil dosis.

La Sputnik V fue anunciada por el presidente de Rusia, Vladímir Putin, quien aseguró que una de sus hijas fue inoculada.

En diciembre, la vacunación en el mundo comenzó en Rusia, Reino Unido optó por la vacuna de Pfizer, Estados Unidos comenzó su campaña con Pfizer y cerró contratos con Moderna y Oxford. En tanto Argentina cerró la llegada de 10 millones de vacunas de la Sputnik V y seis gobernadores ya recibieron la primer dosis.

¿Cómo continuará el 2021? No lo sabemos, incluso varias cepas nuevas surgieron en el mundo, como por ejemplo la que surgió en Dinamarca que llevó a la locura de sacrificar 17 millones de visones por la mutación del virus. La nueva cepa más preocupante fue registrada hace poco en Reino Unido y detectada en más de 8 países del mundo. Lo que es seguro es que el 2020 será el año que recordaremos como el año del coronavirus. El año que nos cargó de emociones y sentimientos. El año que tuvimos que aprender a vivir diferente, a cuidarnos y a no saludarnos tanto. El año en que nos tuvimos que alejar de familiares, amigos y seres queridos. El año en el cual, producto de la enfermedad, perdimos más de 2.800 santafesinos, más de 43.000 argentinos y más de 1.800.000 personas en el mundo. El año en que el coronavirus lo cambió todo.

 

Foto: El Pais
Foto: El Pais