El condenado tiene 33 años y sus iniciales son GL. Los ilícitos fueron cometidos entre 2006 y 2014.

Imagen ilustrativa.

Prisión por agresión sexual

Condenaron a 12 años de prisión a un hombre de 33 años –cuyas iniciales son GL– por agredir sexualmente a la hija de su expareja y a su propia hija entre 2006 y 2014 en la ciudad de Santa Fe.

Así lo dispuso el tribunal pluripersonal integrado por los jueces Pablo Busaniche, José Luis García Troiano y Jorge Pegassano en el marco de un juicio en el que se abreviaron los procedimientos.

Delitos

GL fue condenado como autor penalmente responsable de los delitos de abuso sexual gravemente ultrajante calificado (por el vínculo, la guarda y la convivencia), abuso sexual con acceso carnal calificado (por el vínculo, la guarda y la convivencia) en reiteradas oportunidades y corrupción de menores agravada (por el vínculo, engaño, convivencia y por ser encargado de la guarda).

Asimismo, por los ilícitos cometidos en perjuicio de su propia hija, GL fue condenado como autor penalmente responsable de abuso sexual gravemente ultrajante calificado (por el vínculo, la guarda y la convivencia) y corrupción de menores agravada (por el vínculo, engaño, conviviencia y por ser el encargado de la guarda).

La fiscal sostuvo que “la investigación permitió demostrar que hubo multiplicidad de hechos en perjuicio de las dos víctimas menores de edad y, sobre todo, el daño ocasionado en el desarrollo emocional de las niñas y del grupo familiar”.

Durante ocho años

“Uno de los delitos que investigamos fue cometido en fechas indeterminadas y en reiteradas oportunidades entre 2006 y 2014. Las agresiones fueron perpetradas en una vivienda de la ciudad de Santa Fe que el condenado compartía con su expareja, con la hija de la mujer y con su propia hija”, precisó la funcionaria del MPA.

La fiscal relató que “GL aprovechó la situación de convivencia para agredir sexualmente a la hija de su expareja durante ocho años, mientras la niña transitaba la escuela primaria”. En tal sentido, añadió que “le generó a la víctima sometimiento, humillación y adelantó el normal desarrollo de su sexualidad”.

Por otro lado, Del Río Ayala se refirió al segundo hecho delictivo por el que fue condenado a GL. “Fue cometido entre 2011 y 2014 en perjuicio de su propia hija menor de edad. El condenado agredió sexualmente a la víctima en reiteradas oportunidades y de manera sistemática en ocasiones en las que la niña estaba a su cuidado”, sostuvo la fiscal.

La funcionaria del MPA concluyó que “la frecuencia, la duración y la modalidad del accionar humillante de GL afectaron y adelantaron el libre desenvolvimiento del normal desarrollo sexual de la menor de edad”.