16 Febrero, 2017 - 11:05

Abuso en Costanera Este: Apelaron la decisión de dejar en libertad al imputado

La fiscal Milagros Parodi presentó el recurso ante la Cámara de Apelación. La funcionaria del MPA sostuvo que el delito existió y que hay peligro procesal “dado que la víctima quedó en una situación de extrema vulnerabilidad”.

Costanera Este 9

La fiscal Milagros Parodi apeló la decisión del juez Eduardo Pocoví de rechazar la prisión preventiva al hombre imputado de cometer el delito de abuso sexual con acceso carnal en la Costanera Este de la ciudad de Santa Fe en la madrugada del pasado miércoles 8 de febrero. Parodi presentó el recurso el miércoles 15 de febrero ante la Cámara de Apelación en el que solicitó la revocación de la resolución del magistrado y pidió que se le imponga la prisión preventiva al imputado –cuyas iniciales son JAD.

En sus argumentos, Parodi sostuvo que la decisión de Pocoví no sólo “incurre en arbitrariedad manifiesta”, sino que “además deja a la víctima en una situación de extrema vulnerabilidad”. En tal sentido, la fiscal entendió que con relación al hecho que se investiga, “el juez soslayó la profusa evidencia existente que lo incriminaba, no creyó en el testimonio de la víctima y tampoco tuvo en cuenta las evidencias derivadas de la investigación llevada a cabo. Además –agregó la funcionaria del MPA– tergiversó dichas evidencias basándose pura y exclusivamente en el ‘descargo’ que realizó el imputado”.

 

La fiscal explicó que “en este tipo de hechos sexuales resulta dificultoso recabar evidencias y muchas veces se cuenta solo con el testimonio de la víctima; sin embargo, en este caso hay testigos presenciales y tenemos los registros de las llamadas que ellos hicieron en el momento en que ocurría el delito. Además –añadió Parodi–, contamos con el testimonio de la madre de la víctima, con los informes de las lesiones sufridas por la víctima y con múltiples evidencias que dan cuenta de la relación que los unía”.

 

Los hechos

“La víctima y el imputado tuvieron una relación de pareja tortuosa en la que había una preeminencia del varón sobre la mujer que le provocaba a ella amedrentamiento y temor”, calificó la fiscal. “Ella ya lo había denunciado en reiteradas oportunidades, pero luego no se animaba a instar la acción penal o pretendía retirar los cargos. De hecho, acompañada de su madre inició una medida de distancia cuyo trámite nunca finalizó”, recordó Parodi.

 

La fiscal precisó que “los últimos hechos comenzaron el martes 7 de febrero a la tarde. El imputado interceptó a la mujer en la vía pública, bajo amenazas la forzó a acompañarlo durante todo el día, y ya durante la noche y la madrugada del día siguiente la llevó a la zona de la Costanera Este donde la golpeó y abusó sexualmente de ella, hasta que en un momento ella logró escapar para pedir auxilio”.

 

“Hubo dos testigos, quienes vieron el abuso cometido y escucharon gritos y golpes. Por otra parte, se constató que la mujer tenía hematomas en distintas partes de su cuerpo”, destacó Parodi.

 

Síndrome

En la audiencia en la que el magistrado rechazó el pedido de prisión preventiva, la fiscal Parodi argumentó que la víctima padece lo que se denomina el “síndrome de violencia adquirida” o “síndrome de indefensión adquirida”, producto de una relación que la unía con el imputado. Se trata de un estado anímico en el que la mujer aprende a creer que no tiene ningún control sobre la situación en que se encuentra y que cualquier cosa que haga es inútil. Como resultado de un proceso sistemático de violencia, la víctima se vuelve muy sumisa y no expresa enojo para evitar los conflictos”.

 

 

Parodi afirmó que “prueba de ello es la multiplicidad de denuncias contra el imputado y la actitud posterior de la víctima, que no se animaba a instar la acción penal”. En tal sentido, la fiscal evaluó que “el magistrado, por el contrario, sostuvo que las instancias y contrainstancias demuestran que en el pasado de la pareja no hubo sucesos que le ocasionaran temor a la víctima con entidad suficiente. Más aún, siguiendo la versión del imputado, el juez concluyó que fue la misma víctima la que procuró el encuentro, que nunca pudo sentirse amedrentada y que consintió ir al lugar donde ocurrió el hecho como el hecho mismo”.

 

Por último, la funcionaria del MPA concluyó que “es inaceptable esta valoración del juez” e hizo hincapié en “que deja a una víctima que sufre este síndrome en estado de total indefensión desde que se le niega la propia existencia del abuso sexual que,en esta oportunidad, sí se animó a denunciar e instar”.

 

Fuente: Prensa Ministerio Acusación Pública

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